• Kabul, Afganistán |
  • |
  • |
  • AFP

Un atentado suicida reivindicado por los talibanes provocó al menos cinco muertos este lunes por la noche en el centro de Kabul, poco después del encuentro entre el presidente afgano Ashraf Ghani y el emisario estadounidense Zalmay Khalilzad, dedicado al acuerdo de paz.

"Cinco cuerpos muertos y 50 heridos fueron evacuados de la zona", aseguró un portavoz del Ministerio del Interior, Nasrat Rahimi, quien advirtió que el balance de víctimas puede aumentar.

La explosión tuvo lugar cerca del vasto complejo "Green Village", que acoge a agencias de ayuda y organizaciones internacionales, y vino acompañada por un intercambio de disparos y una segunda explosión en una gasolinera.

Ashraf Ghani, presidente de Afganistán. Archivo/END

La deflagración se produjo mientras la televisión afgana transmitía una entrevista al enviado estadounidense, en la que mencionó un posible acuerdo de paz con los talibanes.

El portavoz de los talibanes Zabihullah Mujadid reivindicó la autoría del atentado cometido, según él, por un kamikaze y un comando.

Imágenes difundidas en las redes sociales muestran una densa columna de humo elevándose hacia el cielo de la capital afgana.

Khalilzad fue recibido este lunes por Ghani, a quien presentó el proyecto de acuerdo de paz que ha estado negociando desde hace meses con los talibanes, cuya conclusión se considera inminente.

Retiro de cinco bases

El ejército de Estados Unidos está dispuesto a retirar tropas de cinco bases en Afganistán en virtud del acuerdo que negocia con los talibanes, aseguró este lunes el enviado estadounidense.

Khalilzad, quien lleva cerca de un año negociando con los talibanes, dijo que la retirada se produciría dentro de los cuatro meses posteriores a la aprobación de un acuerdo final, siempre que los talibanes cumplan con sus compromisos.

"Hemos acordado, si las condiciones son conformes al acuerdo, que dejaremos en 135 días cinco bases en las que estamos actualmente presentes", declaró al canal Tolo News, según un extracto de la entrevista que el medio afgano publicó en Twitter.

Según Tolo, la entrevista completa, en la que el enviado -nacido en Afganistán- habló en darí (persa afgano), se transmitiría este lunes de noche.

Zalmay Khalilzad. AFP/END

"Estamos a punto de cerrar un acuerdo que reducirá la violencia y abrirá la vía a los afganos para sentarse juntos y negociar una paz honrosa y duradera", tuiteó el domingo Khalilzad desde Doha, donde dirige las negociaciones con los insurgentes.

Las dos partes negocian desde hace meses un futuro acuerdo de paz que podría traducirse en una fuerte reducción de la presencia militar de Estados Unidos en Afganistán, a cambio de garantías en materia de contraterrorismo.

Un responsable que requirió el anonimato indicó a la AFP que Khalilzad llegó el domingo por la noche a Kabul e informó a Ghani del noveno ciclo de negociaciones, que acaba de terminar en Doha.

El gobierno afgano ha quedado hasta ahora al margen de las negociaciones de Doha porque los talibanes lo consideran una "marioneta" de Washington.

Washington desplegó tropas en Afganistán después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York y Washington, llevados a cabo por la red yihadista Al Qaida, que el antiguo régimen talibán acogía.

El secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo, declaró recientemente que esperaba un acuerdo de paz antes de la elección presidencial, prevista el 28 de septiembre en Afganistán.

El punto clave es la retirada de más de 13,000 soldados estadounidenses de Afganistán. Es la principal reivindicación de los talibanes, que a cambio solo se comprometen a que los territorios bajo su control no sean utilizados por grupos "terroristas".

El jueves, el presidente estadounidense Donald Trump indicó que su país mantendría de todos modos 8,600 soldados en Afganistán una vez que entre en vigor el acuerdo de paz.