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Estados Unidos y Polonia firmaron el lunes un acuerdo de cooperación sobre tecnología 5G en momentos en que aumentan las preocupaciones relacionadas con el gigante chino de telecomunicaciones Huawei.

El vicepresidente estadounidense Mike Pence y el primer ministro polaco Mateusz Morawiecki firmaron el acuerdo en Varsovia, en donde Pence suple al presidente Donald Trump, quien canceló el viaje de último minuto por el huracán Dorian.

El acuerdo se firmó en plena batalla por una red de seguridad entre Estados Unidos y Huawei, el principal productor del mundo de equipo de infraestructura de conexión.

El acuerdo respalda los principios desarrollados hace unos meses por agentes de ciberseguridad de decenas de países en una cumbre en Praga. Foto: AFP/END

El acuerdo respalda los principios desarrollados hace unos meses por agentes de ciberseguridad de decenas de países en una cumbre en Praga para contrarrestar las amenazas y garantizar la seguridad de las redes móviles de la siguiente generación.

“Es de vital importancia proteger a estas redes de comunicación de la siguiente generación de alteraciones o manipulación, y asegurar la privacidad y las libertades individuales de los ciudadanos de Estados Unidos, Polonia y otros países”, dice el acuerdo.

El pacto fijaría “una serie de ejemplos vitales para el resto de Europa”, dijo Pence.

Estados Unidos ha presionado a aliados para que prohíban las redes 5G de Huawei ante las preocupaciones de que Beijing podría obligar a la compañía a darle acceso a los datos para ciberespionaje. Huawei ha negado la acusación.

El acuerdo respalda los principios desarrollados hace unos meses por agentes de ciberseguridad de decenas de países en una cumbre en Praga. Foto: AFP/END

Estados Unidos ha solicitado la prohibición de Huawei, pero los aliados europeos se han opuesto.

Un funcionario de alto rango del gobierno de Trump le dijo a la prensa durante una sesión informativa previa al viaje que el acuerdo ayudaría a asegurar la cadena de suministro y redes, y ofrecer protección contra el acceso no autorizado o la interferencia de los proveedores de telecomunicaciones, algunos de los cuales son controlados por “gobiernos adversarios”.