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El ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Jean-Yves Le Drian, consideró este martes que una salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) sin acuerdo es ahora el escenario más posible.

"Es la hipótesis más posible. Habrá inconvenientes, es inevitable. Habrá temas de tensión como la pesca", declaró ante la asociación de la prensa diplomática en París.

Según el ministro, "todo dependerá también de cómo traduzca Reino Unido ese 'no deal´ (falta de acuerdo). En cualquier caso, "habrá que discutir en un momento dado", manifestó.

Le Drian reiteró además la oposición de Francia a todo nuevo aplazamiento del Brexit, programado para el 31 de octubre. "En la situación actual, esta cuestión no se plantea", subrayó el ministro, quien añadió que la situación podría cambiar, principalmente si se celebran elecciones anticipadas en ese país.

El gobierno del primer ministro Boris Johnson perdió este martes su estrecha mayoría parlamentaria con la defección del exministro Phillip Lee, quien se pasó al centrista Partido Liberal-Demócrata.

Los diputados de la oposición y algunos conservadores quieren impedir un Brexit sin acuerdo, pidiendo incluso si es necesario un aplazamiento al 31 de enero de 2020.

Johnson aseguró el lunes que no aceptaría "bajo ninguna circunstancia" pedir a Bruselas un nuevo aplazamiento del Brexit, y amenazó con convocar elecciones anticipados para el 14 de octubre.

Boris Johnson, primer ministro británico. AFP/END

Inicialmente previsto para marzo de 2019, el Brexit fue aplazado dos veces y Johnson asegura que no lo será una tercera vez: se declaró determinado a sacar al país de la UE el 31 de octubre con o sin acuerdo.

Y para demostrar que la amenaza de un Brexit brutal va en serio, intensificó los preparativos para una salida sin acuerdo.

Sus detractores temen que este escenario tenga catastróficas consecuencias económicas, monumentales atascos en los puertos, penuria de alimentos frescos, medicamentos y otros productos que el país importa.

Tampoco sería el fin de la historia: tras el divorcio, ambas partes deben negociar su futura relación comercial y de seguridad y para llegar a un acuerdo con su principal socio económico el Reino Unido se vería probablemente enfrentado de nuevo a cuestiones como la "salvaguarda irlandesa".