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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este martes a China que no extienda las negociaciones comerciales con la expectativa de que el mandatario pierda en las elecciones presidenciales de 2020.

"Aunque estoy seguro de que les encantaría tratar con un nuevo gobierno (...) 16 meses más es un periodo largo para estar desangrando empleos y empresas", dijo Donald Trump en Twitter advirtiendo que si es reelecto en el acuerdo será "mucho más duro".

Este fin de semana entraron en vigor nuevos aranceles estadounidenses a productos chinos, en un medio de un conflicto comercial que se agudiza, con el anuncio de Pekín de que demandará a Washington ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

"Nos está yendo muy bien en nuestra negociación con China", dijo Donald Trump en Twitter, afirmando que el deterioro de la situación económica en el gigante asiático no puede sostener una dilatación de la solución.

En tanto, la prensa estatal china informó este martes que los senadores estadounidenses Steve Daines y David Perdue se habían reunido en Pekín con el viceprimer ministro Liu He, que ejerce como jefe negociador de su país en las conversaciones.

Los senadores reiteraron la importancia de las relaciones entre ambos países y expresaron su oposición a los conflictos económicos y comerciales. Además expresaron su voluntad de jugar un "rol positivo" para promover el desarrollo armonioso de las relaciones bilaterales.

"Nos está yendo muy bien en nuestra negociación con China", dijo Donald Trump. AFP/END

El gravamen estadounidense del 15% afectará a importaciones chinas por valor de unos 112.000 millones de dólares. En total, más de dos tercios de los artículos de consumo que importa Estados Unidos de China pagarán ahora impuestos más altos. El gobierno había evitado en su mayor parte los bienes de consumo en las rondas anteriores de subidas arancelarias.

Sin embargo, ahora que es probable que suban los precios de muchos productos de consumo, la iniciativa del gobierno amenaza el principal motor de la economía estadounidense: el gasto del consumidor.