•  |
  •  |
  • AFP

Estados Unidos expresó hoy "dudas" sobre la legitimidad de la reelección del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, según afirmó hoy el vicepresidente estadounidense Joe Biden quien manifestó que hay "una enorme duda" sobre el resultado de las elecciones. "Dada la manera en que (las autoridades iraníes) reprimen la libertad de expresión, la manera en que reprimen a la muchedumbre, la manera en que es tratada la gente, hay verdaderas dudas" sobre la legitimidad de la reelección del actual presidente, opinó Biden. "Hay muchas interrogantes concernientes al modo en que se realizó esta elección" en Irán, agregó.

Previamente, la secretaria de Estado, Hillary Clinton, expresó la esperanza de que el resultado de la elección refleje "la verdadera voluntad y el deseo de la población".

La presidencia checa de la Unión Europea también se manifestó "preocupada" por las "presuntas irregularidades" y por los actos de "violencia" tras los comicios. "Estamos muy preocupados porque existía un inicio de diálogo" entre los grupos políticos rivales iraníes, afirmó por su parte el ministro francés de Relaciones Exteriores, Bernard Kouchner, en referencia a la detención de numerosos líderes de la oposición reformista. "Siento que en lugar de apertura haya habido una reacción brutal", agregó.

Por su parte, Israel llamó a la comunidad internacional a actuar contra Irán. "La comunidad internacional debe actuar sin concesiones contra el programa nuclear de Irán y la ayuda que este país da las organizaciones terroristas implicadas en los intentos de desestabilizar la región", manifestó el ministro de Relaciones Exteriores israelí, Avigdor Lieberman.

De igual manera, algunos responsables occidentales mostraron preocupación por la represión de las protestas opositoras en Teherán. Tras las protestas de ayer en la capital iraní, la policía detuvo a 170 personas, de las cuales 60 son consideradas "organizadoras" de los disturbios. Y hoy utilizó gases lacrimógenos y disparos al aire para dispersar nuevas manifestaciones. "Lo que está pasando en Irán no es evidentemente una buena noticia para nadie, ni para los iraníes ni para la estabilidad y la paz en el mundo", consideró Henri Guaino, consejero especial del presidente francés Nicolas Sarkozy.

"Las acciones violentas de las fuerzas de seguridad contra los manifestantes son inaceptables", afirmó por su parte el ministro alemán de Relaciones Exteriores, Frank Walter Steinmeir. También Canadá está "muy preocupado" por los actos de "intimidación" y por las posibles "irregularidades" en la consulta, según su canciller Lawrence Cannon.

En Moscú, el jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores de la Duma, Konstantin Kossachev, indicó que esperaba que el presidente Ahmadinejad "se aleje de la política unilateral basada en la fuerza militar y el desarrollo de un programa nuclear". Asimismo, Reza Pahlavi, hijo del último Sha de Irán (derrocado por la Revolución Islámica de 1979), pidió a la comunidad internacional que dé su apoyo a la "desobediencia civil" en su país, estimando que un cambio sólo puede venir del interior.

Felicitaciones de países aliados
Mientras, los países y movimientos amigos de Irán -Siria, Venezuela, el movimiento islamista palestino Hamas y el Hezbolá libanés- se congratularon por la reelección del presidente iraní saliente. El presidente sirio Bashar Al Assad fue el primero en enviar a Ahmadinejad "un mensaje de felicitaciones (...) con motivo de su reelección para un segundo mandato".

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, uno de los pocos líderes mundiales que apoyan el programa nuclear iraní, llamó a Ahmadinejad por teléfono para saludar una "muy importante victoria para los pueblos que luchan por un mundo mejor".

El movimiento islamista palestino Hamas expresó a través de su portavoz, Fawzi Barhum, que los resultados "prueban el éxito del programa oficial iraní al servicio de los intereses del pueblo y su manera de enfrentar todos los retos". De igual manera, el Hezbolá chiíta libanés consideró que la República Islámica ha "triunfado una vez más en el ejercicio de la democracia". Y el presidente afgano, Hamid Karzai, consideró que la reelección de Ahmadinejad es "una opción adecuada para el progreso y el bienestar de la nación iraní".