• Seúl, Corea del Sur |
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  • AFP

Corea del Norte nombró al frente de su ejército a un general especialista de artillería, anunciaron los medios oficiales norcoreanos, lo que podría, según expertos, predecir el desarrollo de nuevas armas.

Pak Jong Chon fue nombrado "jefe del estado mayor del ejército popular coreano", indicó el viernes por la noche la agencia oficial KCNA, que precisó que la decisión se anunció en una reunión en la que participaba el líder norcoreano, Kim Jong Un.

Pak sustituye a Ri Yong Gil, que había ocupado el cargo en dos ocasiones desde 2013.

Anteriormente fue comandante en jefe de la artillería norcoreana y su ascenso podría predecir una mayor inversión norcoreana en el desarrollo de nuevas armas, declaró el investigador Ahn Chan il, un norcoreano que se fue a Corea del Sur.

"Hay que señalar que Pak había acompañado a Kim durante los ensayos de sus nuevas armas", dijo. "Con su llegada a la cabeza del ejército, es probable que Pyongyang dé prioridad a la artillería, además del desarrollo de nuevas armas", agregó.

Pak estuvo junto a Kim cuando Corea del Norte probó en agosto "misiles tácticos guiados de un nuevo tipo" e igualmente en julio, cuando ensayó un "sistema de lanzamiento múltiple de cohete guiado de gran calibre", informó entonces KCNA.

Corea del Sur describió estas armas como "misiles balísticos de corto alcance", que Corea del Norte no tiene derecho a probar, según las resoluciones de la ONU que detallan las sanciones contra Pyongyang.

Esta reorganización se produce en un momento de dificultad en el proceso de negociación entre Washington y Pyongyang sobre el programa nuclear y balístico del Norte.

Washington aprobó el mes pasado la venta a Japón de misiles antibalísticos por 3,300 millones de dólares, luego de una serie de nuevas pruebas armamentísticas por parte de Corea del Norte que podrían amenazar al aliado estadounidense.

La venta se concreta en momentos en que Corea del Norte está expandiendo sus capacidades ofensivas con misiles, demostrando en los últimos dos años la capacidad de lanzar misiles balísticos de mediano y largo alcance, con posibilidad de incluir una ojiva nuclear en la punta, lo que sería una amenaza tanto para Japón como para Estados Unidos.