• Nassau, Bahamas |
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  • AFP

El huracán Dorian dejó al menos 45 muertos en Bahamas y muchas personas siguen desaparecidas, según un nuevo balance provisional anunciado la noche del domingo por la policía del archipiélago.

En total se han encontrado 37 víctimas mortales en la isla Ábaco y 8 en Gran Bahama, pero las autoridades locales prevén que el total deberá aumentar.

"Anticipamos encontrar más cuerpos. Hay muchas más personas que se presumen desaparecidas", dijo la policía de Bahamas en un comunicado.

Más de una semana después de haber sido devastada por el huracán Dorian, el norte de Bahamas sigue en el caos, mientras miles de personas esperan ser evacuados de las islas más afectadas.

Sobrevivientes consultados los últimos días por AFP en la isla de Ábaco, a la cual Dorian asoló el 1 y 2 de septiembre con vientos de más de 250 km/h, temían lo peor.

"Hay muertos en todas partes", "los cuerpos siguen tirados", declararon mientras intentaban por todos los medios abandonar su isla, privada de agua y electricidad, donde los desechos se acumulaban en medio de los escombros bajo un calor intenso.

Ante el aumento de los riesgos sanitarios, el Ministerio de Salud bahameño y la Organización Panamericana de la Salud aseguraron el sábado en un comunicado conjunto que el archipiélago no enfrenta ninguna epidemia actualmente.

"Ninguna isla en las Bahamas ha sido puesta en cuarentena", dice el texto. "Las inundaciones pueden aumentar potencialmente la transmisión de enfermedades contagiosas relacionadas con el agua. No obstante, por el momento no se ha detectado ningún caso de cólera, ni ha aumentado el número de enfermedades infecciosas debido al huracán", agregó.

Dorian dejó al menos 70,000 personas sin hogar en las islas más severamente afectadas, Ábaco y Gran Bahama, según la ONU, cuyo Programa Mundial de Alimentos ha entregado casi 15.000 comidas y toneladas de equipos en la región.

La devastación causada por el huracán durará "generaciones", había advertido el jueves al primer ministro de Bahamas, Hubert Minnis, mientras el turístico archipiélago se preparaba para enfrentar una larga crisis humanitaria.