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La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, pidió el lunes que se investigue el "uso excesivo" de la fuerza por parte de la policía rusa en la represión de las manifestaciones durante las semanas previas a las últimas elecciones municipales y regionales.

"Apoyo las peticiones del Consejo presidencial para que se abran investigaciones sobre las acusaciones de uso excesivo de la fuerza por parte de la policía y pido a las autoridades que respeten la libertad de expresión, el derecho a la reunión pacífica y a participar en los asuntos públicos", declaró Bachelet ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra.

Michelle Bachelet, alta comisionada de ONU. AFP/END.

La Alta Comisionada hizo este llamamiento en la apertura de la 42ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, coincidiendo con el revés sufrido por el partido en el poder el domingo en las elecciones al parlamento local de Moscú, en las que perdió un tercio de sus escaños, según resultados aún provisionales suministrados por agencias de prensa rusas.

Estas elecciones se celebraron después de un verano de manifestaciones en Moscú después de que las candidaturas de los principales líderes de la oposición fueran excluidas.

"Estoy preocupada por los numerosos arrestos y por las acciones de la policía", agregó Bachelet, reiterando que 2,500 personas fueron arrestadas en las manifestaciones de julio y agosto.

Desde mediados de julio se celebraron manifestaciones prácticamente todos los fines de semana en Moscú contra la prohibición de presentarse a candidatos de la oposición en el Parlamento local de la capital rusa.

Estas concentraciones, la mayoría de ellas no autorizadas, se terminaron con más de 2,000 detenciones, una cifra inédita desde las manifestaciones de 2011 y 2012 que precedieron el retorno de Putin a la presidencia, tras un mandato como primer ministro.

El poder central encarceló a buena parte de los candidatos de la oposición que querían participar en los comicios en la capital rusa. Varios manifestantes también fueron castigados con duras penas, de hasta cuatro años de prisión.