• Estados Unidos |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Con la salida del asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, quien este martes dejó su cargo, el Gobierno de EE. UU. retira a uno de los más duros críticos de los Gobiernos de Nicaragua, Venezuela y Cuba.

Donald Trump destituye al asesor de seguridad nacional John Bolton

“Ofrecí mi renuncia anoche y el presidente (Donald) Trump me dijo ‘hablemos de eso mañana’”, publicó Bolton en Twitter.

Trump también escribió un tuit: “Le pedí a John su renuncia, que me la dieron esta mañana. Le agradezco mucho por su servicio. La próxima semana nombraré a un nuevo asesor de Seguridad Nacional”.

El diplomático fue uno de los arquitectos de la política del presidente Donald Trump hacia Venezuela, promoviendo un fuerte mensaje contra el gobierno en disputa de Nicolás Maduro y vinculándolo con otras naciones de la región, como Cuba y Nicaragua.

Sus discursos estuvieron marcados por un lenguaje fuerte, se refirió varias veces como una “troika maligna” a los gobiernos de estos tres países latinoamericanos.

Su último mensaje hacia Nicaragua fue en agosto de este año durante una conferencia en Lima, donde mencionó que el bloqueo había funcionado en la década de los ochenta y “podría volver a funcionar”.

En mayo se sumó a las voces internacionales que condenaron la muerte de Eddy Montes Praslin, un ciudadano nicaragüense-estadounidense que falleció tras recibir un impacto de bala en el penitenciario La Modelo.

En marzo enfatizó que las sanciones a Petróleos de Venezuela (PDVSA) y Albanisa, incluían al Bancorp, adquirido por el Estado nicaragüense.

“A través de la sanción de Pdvsa, los Estados Unidos también sancionaron a Albanisa de Nicaragua, la empresa conjunta del Gobierno con Pdvsa y el fondo fangoso del régimen corrupto de Daniel Ortega”, escribió Bolton en su cuenta de Twitter, a finales de enero pasado.

El ahora exasesor de la Casa Blanca fue uno de quienes advirtió en noviembre del año pasado de las sanciones de EE. UU. Dijo que su país intentaba impedir que las “fuerzas destructivas de esos gobiernos sean premiadas y sigan cometiendo violaciones a los derechos humanos, reprimiendo a la población, destruyendo la democracia e irrespetando la voluntad de sus pueblos”.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. Archivo/END

Otras renuncias

En agosto de este año se conoció la renuncia de Kimberly Breier, quien ocupó el cargo de subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental y tuvo una agitada agenda hacia Nicaragua, anunciando sanciones, proponiendo una solución pacífica a la crisis y enviando mensajes al Gobierno y la oposición.

Para Breier, su cuenta en la red de Twitter funcionó como el principal medio para dar a conocer la posición del Gobierno de EE. UU. respecto a la crisis en Nicaragua.

“Estados Unidos firmemente apoya a la Alianza Cívica como representante de las demandas del pueblo nicaragüense para la libertad, justicia, democracia y cambio”, escribió Breier el 19 de abril de este año.

El puesto de Breier aún sigue vacante.

En octubre pasado también renunció la embajadora de EE. UU. ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley, quien llevó la crisis de Nicaragua al Consejo de Seguridad de la ONU.

Haley también fue dura crítica del Gobierno de Nicaragua y comparaba la situación del país con la de Venezuela.

"Daniel Ortega y Nicolás Maduro están cortados con la misma tela corrupta, los dos son estudiantes de la misma ideología fallida y los dos son dictadores que viven atemorizados de su propio pueblo", dijo Haley ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

La diplomática dijo que Nicaragua está viviendo el "inicio del desastroso ciclo" como el visto en Venezuela y advirtió de que la crisis en ese país puede tener efectos graves en toda la región.

Su sucesor en el cargo, Jonathan R. Cohen, no se ha manifestado aún sobre la situación de Nicaragua.

Venezuela

EE. UU. endureció las sanciones contra Venezuela desde marzo del año pasado por gestiones de Bolton, se llegó al punto de congelar todos los activos del gobierno de Nicolás Maduro en el país norteamericano, en lo que es considerado como un “semiembargo”.

John Bolton. AFP/END

También se dieron fuertes estocadas al financiamiento de Maduro, al prohibir las transacciones relacionadas con el comercio de oro y, sobre todo, sancionando a la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), la petrolera estatal responsable de gran parte de los ingresos del país sudamericano.

“Trajo un enfoque mucho más agresivo (respecto a Venezuela)”, dijo a la Voz de América, Fernando Cutz, exasesor del predecesor de Bolton en Seguridad Nacional, el general H.R. McMaster.

“Estaba tratando de usar la fuerza (militar) o de hacerla una parte esencial de la estrategia”, añadió Cutz.

Un ejemplo de ello fue el famoso episodio de la libreta, cuando Bolton causó revuelo al llevar a una conferencia de prensa donde se anunciaron sanciones a Venezuela, un bloc de notas que tenía escrito “5,000 tropas a Colombia”.

Según algunos expertos, la salida de Bolton es una “buena noticia” para la opción de una salida pacífica de la crisis en Venezuela.

A pesar de dar su apoyo al gobierno interino de Venezuela, Bolton ha sido públicamente crítico de los diálogos que la delegación de Juan Guaidó y la de Maduro han tenido bajo el auspicio de Noruega.

Donald Trump y John Bolton. AFP/END

“Estaba dispuesto a socavar por completo a la oposición en Caracas”, dijo a la VOA Geoff Ramsey, director del programa para Venezuela de la ONG Oficina de Washington para Latinoamérica.

Durante uno de sus más recientes discursos en Lima, Perú, Bolton dijo que “el tiempo para el diálogo” había “acabado”, al mismo tiempo que los grupos negociadores estaban reunidos en Barbados.

Todavía no se sabe quién será el reemplazo de Bolton, aunque Trump anunció que nombrará a un nuevo asesor de Seguridad Nacional.

“En últimas, esto será beneficioso para todo el mundo”, dijo Cutz, “imagino que tendremos una estrategia más moderada hacia Venezuela, que esté más en línea con la visión del presidente de diálogo y diplomacia”.