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México no tomará medidas distintas para reducir la llegada de migrantes desde países centroamericanos hacia Estados Unidos, dijo el canciller mexicano Marcelo Ebrard el martes en una rueda de prensa después de su reunión con el vicepresidente Mike Pence y otros funcionarios de alto rango del gobierno de Donald Trump.

Ebrard reiteró su postura de que México no aceptará un acuerdo de ‘tercer país seguro’ con EE.UU. a pesar de que un día antes, el comisionado interino de la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos, Mark Morgan, (CBP por sus siglas en inglés), dijera que México debía “hacer más” para disminuir la migración y que ambos países estaban buscando llegar a otro “acuerdo cooperativo”.

El canciller calificó las declaraciones de Morgan como un “insulto inaceptable” y aseguró que el tono de la reunión del martes, donde también estuvieron presentes el secretario de Estado, Mike Pompeo, y el secretario interino de Seguridad Nacional, Kevin McAleen, fue “amistoso”.

Mike Pompeo, secretario de Estado de Estados Unidos. AFP/END

La Casa Blanca, no obstante, dijo en un comunicado después de la reunión que los líderes habían acordado que “todavía queda trabajo por hacer para reducir más el flujo de migrantes ilegales a EE.UU”.

Ebrard hizo eco de las cifras dadas el lunes por CBP, las cuales indican que en el mes de agosto hubo una baja del 22% en las detenciones de migrantes por parte de las autoridades estadounidenses. La reducción en la llegada de migrantes es “irreversible”, aseguró Ebrard, quien dijo también que México “está lejos” de tocar el tema de los aranceles durante conversaciones sobre migración.

Kevin McAleen, secretario interino de Seguridad Nacional. AFP/END

Otro de los puntos que se trató en la reunión, dijo el canciller, fue la creación de un grupo de trabajo conjunto entre EE.UU. y México para conocer cuántas armas son traficadas de manera ilícita desde EE.UU. a México.

Antes de la reunión, Ebrard había escrito en su cuenta de Twitter que mientras que para EE.UU. la reunión estaba centrada en migración, para México el tema era “congelar el tráfico ilícito de armas” hacia su país.