• Kabul, Afganistán |
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Los talibanes "autorizaron" este domingo al Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) a trabajar en Afganistán, poniendo fin a una "prohibición" decretada el abril pasado.

El "emirato islámico restaura las garantías de seguridad acordadas al CICR y ordena a todos los muyaidines" que estén atentos "a la seguridad de los empleados y del equipamiento del comité", anunciaron los talibanes en un comunicado.

Las discusiones de Doha, donde están representados los talibanes, "permitieron restablecer una comprensión mutua sobre la situación humanitaria en Afganistán y la actividades del CICR y continuar nuestro trabajo humanitario e imparcial en el país", dijo por su parte el jefe de la delegación del CICR, Juan-Pedro Schaerer.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió intensificar los combates contra los talibanes en Afganistán, días después de haber cancelado las negociaciones de paz con los insurgentes.

"En los últimos cuatro días hemos golpeado a nuestro enemigo más fuertemente de lo que jamás lo habíamos hecho, y eso continuará", dijo Donald Trump.

Por su parte, los talibanes advirtieron que los combates seguirán en Afganistán si Estados Unidos abandona las negociaciones tendientes a un retiro de sus tropas del país, como anunció Donald Trump.

"Teníamos dos formas de terminar con la ocupación de Afganistán, la de la yihad y los combates, y la del diálogo y las negociaciones. Si Donald Trump quiere parar las negociaciones entonces emprenderemos el primero de estos caminos y pronto lo lamentarán", afirmó un portavoz, Zabihulá Mujahid.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. AFP/END

Sin embargo no está claro si la ruptura de las negociaciones significará aplazar la anunciada retirada progresiva de una parte de los entre 13.000 y 14.000 soldados de Estados Unidos en Afganistán.

Donald Trump dio su visto bueno a las negociaciones directas con los talibanes hace un año.

El acuerdo que estaba a punto de alcanzarse preveía empezar a retirar las tropas estadounidense a cambio de garantías de los talibanes para "reducir" su violencia y de que empezaran negociaciones de paz directas con las autoridades de Kabul, lo que hasta ahora siempre han rechazado.