• Damasco, Siria |
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  • AFP

El presidente de Siria Bashar al Asad decretó este domingo una nueva amnistía que será aplicada tanto a presos de derecho común como a personas condenadas por complicidad con el "terrorismo" y desertores del ejército.

Este domingo, el presidente sirio Bashar al Asad "promulgó un decreto-ley (....) que concede una amnistía general para los delitos cometidos antes del 14 de septiembre de 2019", según la agencia oficial Sana.

Esta medida incluye en particular a detenidos acusados de delitos que figuran en una ley de julio de 2012 sobre "terrorismo", terminología utilizada por las autoridades para designar los actos de rebeldes y de militantes contra el régimen.

La amnistía incluye también a desertores del ejército que se presenten ante la justicia después de la adopción del decreto. Archivo/END

El decreto prevé una medida de gracia para acusados de participar en "complots" o de no denunciar un acto "terrorista", delitos tipificados en esta ley.

La amnistía incluye también a desertores del ejército que se presenten ante la justicia después de la adopción del decreto --en un plazo de tres meses si viven en Siria y de seis si residen en el exterior.

Serán además graciados aquellos secuestradores que liberen a su víctima en un plazo de un mes sin exigir ninguna contrapartida por ello. Se prevén reducciones de pena, salvo excepciones: la pena capital, por ejemplo, puede ser conmutada por la de trabajo forzado de por vida.

Asimismo, los condenados que sufren una enfermedad incurable o tienen más de 75 años de edad podrán acogerse a la amnistía.

Bashar al Asad decreta nueva amnistía para presos en Siria. Archivo/END

En cambio, los condenados a muerte por actos que provocaron una o más víctimas mortales, no pueden beneficiarse de esta medida.

La anterior amnistía, en octubre de 2018 sólo favoreció a desertores y reclutas que no cumplieron el servicio militar obligatorio. En 2014 hubo una amnistía mucho más amplia.

La guerra en Siria ha dejado 370.000 muertos desde 2011.

Con la ayuda de Rusia, Irán y el Hezbolá libanés, el régimen de Asad reconquistó un 60% del territorio.