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Después del fracaso del diálogo auspiciado por Noruega, la única salida que queda a la crisis Venezuela es forzar la salida del presidente Nicolás Maduro con más sanciones y presión diplomáticas.

Así lo dejó saber en entrevista con la Voz de América el embajador del gobierno interino de Venezuela en Estados Unidos, Carlos Vecchio. “Está cerrado ese proceso”, dijo el diplomático en Nueva York, en el marco de un evento paralelo a la 74 Asamblea General de las Naciones Unidas (UNGA).

A pesar de no ser reconocido por el organismo multilateral, el gobierno interino de Juan Guaidó envió una delegación a la cumbre de la ONU con el objetivo, según Vecchio, de expandir su lista de apoyo y lograr más colaboración en el tema humanitario.“A pesar de que hemos recibido solidaridad importante de muchos países, no ha sido suficiente”, aseguró el enviado de Guaidó al país norteamericano.

El equipo del presidente interino se ha reunido, entre otros, con representantes de Portugal y España, según dijo a la VOA Miguel Pizarro, un diputado de la Asamblea Nacional que fue nombrado por Guaidó como enviado ante la ONU.

Tanto el gobierno interino como funcionarios EE.UU. han pedido en las últimas semanas que Europa incremente acentúe las sanciones contra Maduro. El comisionado de Relaciones Exteriores del gobierno encargado, Julio Borges, dijo ayer que tras el fin de los diálogos en Babados, espera que la Unión Europea presione más al presidente en disputa de Venezuela.Juan Guaidó, líder opositor de Venezuela / Archivo Además de conseguir los apoyos de las naciones del viejo continente, el mayor reto que tienen los delegados de Guaidó en la ONU, según Pizarro, es flanquear las barreras que suponen China y Rusia, países que tienen el derecho al veto en el Consejo de Seguridad y los cuales siguen siendo grandes apoyos del Maduro.

“Estamos dispuestos a hablar con quien tengamos que hablar para facilitar el proceso de transición de Venezuela”, respondió Vecchio a la VOA al ser preguntado por la posibilidad de reunirse con los representantes de estas dos naciones ante la ONU.

No obstante, serán Jorge Arreaza y Delcy Rodríguez, canciller y vicepresidenta del gobierno en disputa que lidera Maduro, quienes ocuparán el puesto de Venezuela en la asamblea general.

En entrevista con VOA, Arreaza criticó el lunes la posibilidad de que se impongan nuevas sanciones y dijo que son parte de la agresión contra el país suramericano orquestada por EE.UU.

“Es muy doloroso pero no hay nada que vaya poder amedrentar a Venezuela (…) seguiremos con lo que se nos venga”, dijo el ministro de relaciones exteriores. “No nos importan sus sanciones”.