• Los Angeles, Estados Unidos |
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  • AFP

El "impacto emocional" en familias que tienen las operaciones para detener indocumentados en las comunidades de California se puede reducir si las autoridades locales revisan sus leyes "santuario" y cooperaran con la policía migratoria ICE, dijo este jueves el jefe del cuerpo en Los Ángeles.

"Las leyes santuario que ponen en peligro al público al prohibir que las policías locales trabajen con ICE o incluso compartan información esencial, dijo David Marin, que dirige la oficina en la metrópoli californiana. "Estas leyes sólo protegen a indocumentados criminales", dijo.

California se declaró en 2017 estado "santuario" con leyes, ratificadas por la justicia, que prohíben que las policías locales cooperen con las autoridades federales en la captura de inmigrantes ilegales o que mantengan indocumentados detenidos hasta que puedan entregarlos a la agencia federal.

ICE, que ha ganado más poder durante el mandato del presidente conservador Donald Trump, realiza entonces su búsqueda de indocumentados en las comunidades.

"Los hombres y mujeres de ICE son padres, madres, hermanos y hermanas, y entienden el impacto emocional que tiene cuando arrestan a alguien especialmente frente a su familia, en frente a niños (...), es devastador", indicó Marin. "Es algo que no nos gustaría hacer, preferiríamos hacerlo en una prisión donde hay un ambiente seguro".

"Como no podemos trabajar con la policía local para detener a estos individuos dentro de la cárcel, tenemos que ir a las comunidades, buscando personas en sus casas, en sus trabajos", siguió.

California -el estado más rico y poblado del país, y generalmente enfrentado con Trump en temas como la migración-- tiene a los hispanos como primer grupo demográfico. Solo el condado de Los Ángeles tiene 4,9 millones de hispanos, según el Instituto Pew.

Estas personas no fueron detenidas en redadas, que según el oficial, no son política de ICE. Archivo/END

Según Marin, esta semana en el área de Los Ángeles capturaron a 155 indocumentados para deportación, 79 de los cuales ya habían pasado por prisiones locales y fueron puestos en libertad a pesar de que ICE informó que eran buscados por la agencia.

Estas personas no fueron detenidas en redadas, que según el oficial, no son política de ICE, pese a que 680 personas fueron detenidas en agosto en Mississippi en una operación de ese cuerpo en medio de los llamados de Trump a hacer deportaciones masivas.