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  • AFP

El poder iraní llamó hoy a replicar con una manifestación masiva las protestas desatadas por la reelección del presidente Mahmud Ahmadinejad, en tanto que su principal rival, Mir Hosein Musavi, que denunció fraudes en la reelección del ultraconservador, pidió a sus partidarios abstenerse de participar en la protesta prevista en la plaza de Vali Asr de la capital, para evitar caer en "confrontaciones planificadas" como las que ayer dejaron siete muertos.

Musavi dio a conocer esa postura después de que el Consejo de Coordinación de la Propaganda Islámica -un organismo que depende del guía supremo y hombre más poderoso del país, el ayatolá Ali Jamenei, que brindó todo su apoyo a la reelección de Ahmadinejad-, llamó a participar en una contramanifestación convocada en ese mismo lugar. No obstante, partidarios del candidato derrotado llegaron hasta esa plaza para manifestarse "en calma" portando el "color verde de la campaña de Musavi, según el sitio en internet de la cadena PressTv.

Las autoridades prohibieron hoy a la prensa extranjera cubrir las manifestaciones. El gran ayatolá disidente Hosein Ali Montazeri llamó hoy a la juventud a continuar sus manifestaciones para "exigir sus derechos" pacíficamente, en un comunicado enviado antes del pronunciamiento de Musavi. La marcha de ayer en Teherán, en la que participaron centenares de miles de personas, fue pacífica, pero concluyó con la muerte de siete personas que habían tratado de atacar a una unidad de milicias oficialistas, según la radio pública. Testigos y medios de comunicación informaron de protestas y arrestos en otras ciudades, como Machhad, Ispahan o Shiraz.

Presidente saliente: "La era de los imperios se acabó"
Ahmadinejad, cuyo primer mandato estuvo marcado por las presiones de Estados Unidos contra su programa nuclear, declaró hoy que "la era de los imperios se acabó". "El orden capitalista internacional se está replegando" y "es evidente que la era de los imperios se acabó y que no volverá a renacer", proclamó el mandatario en Ekaterinburgo (Rusia), donde participa en una cumbre regional.

El presidente estadounidense, Barack Obama, se había declarado ayer "profundamente preocupado", pero aclaró que corresponde a los iraníes elegir a su presidente y que Estados Unidos respeta la soberanía de ese país. Mientras que la Comisión Europea (órgano ejecutivo de la Unión Europea) manifestó hoy estar "muy preocupada" por la situación y exhortó a las autoridades "a respetar el derecho de la población a manifestarse de forma pacífica".

Las protestas se iniciaron el sábado, cuando la autoridad electoral anunció que Ahmanidejad había sido reelecto en los comicios del viernes con un 63% de los votos, contra 34% para Musavi, quien denunció fraudes. Ayer, desde el techo de un coche en medio de los manifestantes, Musavi declaró estar "listo para participar de nuevo en una elección presidencial".

La amplitud de la movilización contra la reelección de Ahmadinejad, y las violencias que provocó, empiezan a fisurar la unidad del poder. El presidente del Parlamento, Alí Larijani, una influyente figura del campo conservador, responsabilizó al ministro del Interior, Sadegh Mahsuli, de ataques contra estudiantes y habitantes de un suburbio del norte de Teherán el domingo.

Mientras el Consejo de los Guardianes de la Constitución manifestó por su lado estar dispuesto a proceder a un nuevo recuento de votos de las elecciones del 12 de junio, "si llega a la conclusión de que se cometieron infracciones como compra de votos o utilización de falsos carnés de identidad".