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CARACAS / AFP

El órgano público que regula las telecomunicaciones en Venezuela (Conatel) abrió el martes un nuevo procedimiento contra la televisión privada Globovisión para aclarar si contribuyó o permitió delitos en sus programas, lo cual podría acarrear su cierre.

Según explicó a la televisión oficial VTV la consultora jurídica de Conatel, Roselyn Daher, si la cadena “coadyuvó o permitió” que se cometieran delitos durante sus emisiones “se procederá a la sanción de revocatoria de la concesión” del canal, es decir a su cierre.

Los responsables de Conatel consideran que Globovisión no habría respetado el artículo 171 de la Ley orgánica de Telecomunicaciones de 2000, que establece que un medio puede ser privado de su concesión si “utiliza o permite el uso de los servicios de telecomunicaciones para los cuales está habilitado, como medios para coadyuvar en la comisión de delitos”.

“Nos comunican la apertura del cuarto procedimiento sancionatorio que se suma a los tres que ya tenemos abiertos, pero éste se diferencia porque busca que se determine la responsabilidad penal de Globovisión”, corroboró en declaraciones a la prensa Ana Cristina Núñez, consultora jurídica de la televisora, tras recibir los documentos oficiales de parte de Conatel.

“Está en juego la concesión de Globovisión”, agregó, tras leer ante las cámaras el documento entregado por los funcionarios de Conatel.

Les dice terroristas

Según Núñez, en este documento se citan varios casos, como las declaraciones dadas en octubre de 2008 por el director de un periódico local en un programa del canal en el que dijo que Chávez iba a terminar como Benito Mussolini, “colgado y con la cabeza para abajo”.

Globovisión es una cadena de 24 horas de información muy crítica con las políticas del gobierno. En las últimas semanas, Chávez intensificó sus reproches contra el canal, al que calificó de “terrorista” mediático, y recordó que el Estado es quien concede las licencias de transmisión.

La semana pasada, Chávez consideró que Globovisión “envenena la mente” de los venezolanos, algo que el país “no puede seguir tolerando”. Por ello, pidió a sus directivos que recapaciten y garantizó que el gobierno estaba “dispuesto a apreciar un cambio” en su conducta.