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  • AFP

El órgano encargado de supervisar las elecciones presidenciales del 12 de junio en Irán y de validar los polémicos resultados, anunció hoy la creación de una comisión que hará un informe sobre los comicios, y descartó fraude en la reelección de Mahmud Ahmadinejad.

Al mismo tiempo, los cancilleres del G8 llamaron a Teherán a poner fin a la represión de las manifestaciones que han denunciado como fraudulentos los resultados de los comicios y el presidente estadounidense, Barack Obama, advirtió que el diálogo directo con Irán se verá afectado por la convulsión actual, aunque aseguró que las conversaciones multilaterales continuarán. "Podemos asegurar con certeza que no hubo ningún fraude en los comicios", declaró Abasali Kadkhodai, portavoz del Consejo de los Guardianes de la Constitución, institución encargada de confirmar la validez de las elecciones.

El principal rival del ultraconservador reelegido presidente Mahmud Ahmadinejad y líder del movimiento de protesta, el moderado Mir Hosein Musavi, y el candidato reformista Mehdi Karubi, siguen reclamando la anulación de las elecciones por fraude. "Nunco hubo fraude en la elección presidencial en el pasado y la última ha sido la más limpia", manifstó Kadkhodai. "Los exámenes realizados en los diez últimos días muestran que salvo irregularidades menores (...) no hubo irregularidades mayores".

Recuento se hará en presencia de los medios
Kadkhodai anunció a continuación que el Consejo decidió crear una comisión especial que incluirá a representantes de los candidatos derrotados, para que prepare un informe sobre las elecciones, según la agencia iraní ISNA. "Se realizará el recuento del 10% de los votos en presencia de los miembros de esta comisión y se publicará un informe para el público", añadió.

Kadkhodai llamó a los candidatos a las elecciones "Mir Hosein Musavi y Mehdi Karubi a presentar sus candidatos en las próximas 24 horas (para participar en esta comisión) para que no haya ambigüedades ni dudas sobre las elecciones". "El recuento de los votos se hará en presencia de los medios de comunicación", añadió. El Consejo se había dado como plazo hasta el lunes para confirmar definitivamente los resultados.

El anuncio de la victoria de Ahmadinejad con más del 63% de los votos desencadenó manifestaciones sin precedentes en los 30 años de la República Islámica. Pero el poder consiguió reprimir las protestas en las calles con un saldo de al menos 17 muertos, según los medios oficiales.

Diálogo directo con Irán afectado
El canal de televisión Press-TV, controlado por el Estado, citó ayer a "responsables" anónimos que hablaron de 20 muertos, entre ellos ocho milicianos basiyis. "No hay duda de que el diálogo directo o la diplomacia con Irán quedará afectada por los eventos en las últimas semanas", declaró Obama hoy desde Washington, aunque precisó que continuarán los "debates multilaterales con Irán" sobre su controvertido programa nuclear.

Los ministros de Relaciones Exteriores del G8, reunidos en Trieste (norte de Italia), pidieron que "cese inmediatamente" la violencia en Irán. El titular italiano, Franco Frattini, subrayó que el G8 respeta la soberanía de Irán pero "lamenta" las violencias poselectorales e invita al poder iraní a respetar el "derecho de expresión".

Un clérigo influyente conservador iraní, Ahmad Jatami, pidió al gobierno "controlar mejor" a la prensa extranjera, acusada de haber provocado las manifestaciones. "Los medios estadounidenses, europeos y británicos han mostrado su perversidad en esta historia", dijo durante la oración de hoy en Teherán. "Espero por parte del gobierno que los controlen", agregó. "Mienten. Mire el caso de esta mujer que murió y por la que Obama ha llorado lágrimas de cocodrilo. Cualquiera que vea el vídeo entiende que son historietas inventadas por los agitadores", agregó refiriéndose a la muerte de la joven iraní, Neda Agha-Soltan, alcanzada por una bala durante una manifestación en Teherán, cuya agonía, filmada, fue vista en todo el mundo gracias a internet.

Las autoridades iraníes impusieron importantes restricciones a la prensa extranjera desde hace una decena de días al prohibirle cubrir las manifestaciones contra Ahmadinejad.