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SANTIAGO /AFP

El jefe de la Policía civil chilena renunció este viernes a su cargo en medio de un sonado caso de prostitución infantil donde estarían implicados algunos miembros de esa institución, informó la oficina de prensa de la Presidencia.

La presidenta Michelle Bachelet aceptó la renuncia presentada por el director de la Policía de Investigaciones de Chile (civil), Arturo Herrera, según el comunicado.

En una misiva dirigida a Bachelet, el jefe policial explicó que renunciaba para detener la ola de críticas a la institución.

“Jamás aceptaré que se enlode la noble labor y el prestigio de los funcionarios que diariamente se desempeñan, incluso a riesgo de la propia vida”, dijo Herrera, a cargo de la policía civil que funciona en paralelo a Carabineros de Chile (policía militarizada).

“Me ha parecido que mi deber de policía es dar un paso al lado para que adopte las medidas y acciones que usted estime necesarias a fin de que la Policía de Investigaciones siga siendo una institución prestigiada y reconocida por la ciudadanía”, agregó.

Su renuncia se produce en medio de una investigación de una red de prostitución infantil en el puerto de Valparaíso (120 km al oeste de Santiago), en la que habrían participado policías en actividad, un caso revelado por un programa de televisión.

Antes de Herrera, otros cuatro jefes policiales -a cargo de una investigación interna sobre el caso que se inició en 2007, pero que se archivó sin sanciones- fueron removidos de sus cargos.

Cazados en burdel infantil

El caso estalló luego que un programa de televisión mostró imágenes de policías asistiendo reiteradamente a un burdel donde se prostituían niñas menores de edad en el puerto de Valparaíso.

Una posterior investigación interna de la Policía civil suspendió a cinco policías supuestamente implicados en la red. La justicia continúa con el caso.

La gestión de Herrera estuvo salpicada también por otros escándalos. En octubre pasado, 11 policías fueron acusados de integrar una red de corrupción para favorecer a narcotraficantes, y en abril el segundo hombre de la institución renunció tras reconocer que asistió a un cabaret en un vehículo oficial.

Herrera, en el cargo desde octubre de 2003, será reemplazado por el prefecto inspector Marcos Antonio Vásquez.

Las policías chilenas tiene un alto grado de reconocimiento en la población y no son habituales los escándalos de corrupción en sus filas.