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  • Agencias

Manuel Zelaya ha llegado a Managua para participar en la cumbre de presidentes que integran el ALBA, a la que también confirmaron su asistencia los mandatarios de Ecuador y México. Poco antes de salir de San José, Costa Rica, Zelaya declaró a la prensa que el presidente ecuatoriano, Rafael Corea, le llamó desde Managua para informarle que mañana llegarán a la capital nicaragüense los presidentes mexicano, Felipe Calderón, y costarricense, Oscar Arias, junto a los otros gobernantes centroamericanos.

Zelaya, quien llegó al aeropuerto Augusto C. Sandino y fue trasladado de inmediato al hotel Crown Plaza, fue recibido con aplausos por los mandatarios Daniel Ortega, Rafael Correa, y Hugo Chávez, así como por el canciller cubano Bruno Rodríguez.

El gobernante hondureño, que el domingo fue "secuestrado" y expulsado a Costa Rica por los militares, aseguró que sigue "siendo el presidente electo por el pueblo de Honduras" y que va a regresar a su país "como presidente a tomar posesión del cargo". "Los militares en la historia de Honduras han participado en cruentos golpes de Estado, pero creíamos que el siglo XXI era un siglo de otra índole, donde los problemas se dirimen en las urnas, o en consultas como la que yo quería hacer", aseveró Zelaya refiriéndose al golpe de Estado del que fue objeto.

"No han soportado el derecho que tiene el pueblo de opinar, de ser consultado, de tener una democracia participativa, sino que han ido con las armas, con la fuerza, con el atropello, han ido como en el tiempo de las cavernas a utilizar la fuerza contra la razón", añadió. Zelaya pretendía realizar este domingo una encuesta para apoyar su propuesta de convocar a una consulta popular, en el mismo acto de las elecciones generales de noviembre, sobre la posibilidad de convocar una asamblea constituyente.

Sectores de oposición alegaron que el objetivo del gobernante era mantenerse en el poder para implementar un modelo de corte socialista, lo cual fue categóricamente rechazado por el presidente. "En Honduras no existe la reelección, no existe la forma de continuar en el poder, eso es falso, lo inventan para dar un golpe de Estado y justificarse, pero ante los ojos del mundo están condenados", aseguró.

Zelaya añadió que sus cuatro hijos están asilados en embajadas en Tegucigalpa, aunque no mencionó en cuáles, y agregó que su esposa continúa refugiada en "una zona rural" y que no ha salido por temor a ser capturada por los militares.