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Al menos 13 personas murieron, cinco están desaparecidas y unas 14 sufrieron heridas graves en Viareggio, noroeste de Italia, tras la explosión de un vagón cisterna cargado de Gas Licuado de Petróleo, GLP, que provocó un enorme incendio en la estación de trenes y el derrumbe de varios edificios.

"Hay personas en condiciones muy graves, una tiene quemaduras en el 80% del cuerpo", declaró el jefe de gobierno Silvio Berlusconi, quien se trasladó a la pequeña ciudad costera de Toscana, donde fue recibido por los habitantes con gritos de protesta y algunos aplausos. El jefe de gobierno italiano confirmó las muertes, entre ellas la de una niña que había sido trasladada al hospital infantil de Roma.

"Toda la zona va a ser evacuada, decretaremos el estado de emergencia para otorgar fondos para la reconstrucción. Nadie perderá su casa", adelantó el jefe de gobierno. El vagón que descarriló causando la fuga de gas y posteriormente la explosión "tenía que ser revisado en diciembre del 2009", precisó Berlusconi en rueda de prensa.

La identificación de los muertos ha sido particularmente difícil debido a que quedaron completamente carbonizados, explicó el responsable de la Protección Civil, Guido Bertolaso. Tres violentas explosiones, seguidas por un importante incendio, se produjeron poco antes de la medianoche en la céntrica estación ferroviaria de la pequeña ciudad de 50.000 habitantes, alcanzando un radio de 300 metros a la redonda. Unos cuatro edificios quedaron completamente destrozados y los daños ocasionados a las infraestructuras ferroviarias "son serios", reconoció Bertolaso.

Los vagones pertenecen a una empresa privada y tienen que ser sometidos a revisiones cada 6 a 7 años. Para garantizar la seguridad de la zona, se decidió evacuar a unas mil personas que serán alojadas en carpas, hoteles y escuelas. Un equipo especializado en material biológico y químico se encuentra en el lugar del accidente para trasvasar el gas de 13 vagones y evitar así la explosión del gas licuado. La operación durará hasta mañana. Mientras, unos 600 bomberos participan en las labores de rescate.

Personas expulsadas de sus casas por la explosión
"Dios mío, Dios mío", "Virgen María", clamaban los habitantes en un video grabado por un aficionado y transmitido por la cadena de noticias Sky TG 24 en el que se escuchan las explosiones en plena noche y se ven las llamas en medio de la oscuridad. "En las calles habían cuerpos que fueron expulsados de sus casas por la explosión, gente que huía con la piel llena de quemaduras, algo terrible", contó Roberto Galli.

"El gas se expandió, todo explotaba y quemaba", recuerda aún impresionado por las imágenes. "La cabina de la locomotora fue invadida por el gas, logramos escapar. Estamos vivos de milagro", relató uno de los maquinistas del tren que pudo huir antes de la explosión. "Oí una explosión y salí a la calle, me encontré con las llamas y desgraciadamente con un cuerpo carbonizado que yacía en el suelo", explicó a la prensa un testigo.

El papa Benedicto XVI envió un telegrama de pésame a las autoridades religiosas de la región, mientras las tres mayores centrales sindicales ferroviarias convocaron a una hora de huelga mañana en Toscana para pedir mayor seguridad para los trabajadores de los ferrocarriles.

Por ahora no se conocen las razones del accidente, pero las autoridades estiman que probablemente ocurrió por un problema mecánico debido a la falta de mantenimiento. Según las primeras hipótesis, "el debilitamiento de la estructura" de un vagón debido a la ruptura de un eje podría ser la causa del descarrilamiento. Tras el accidente, la red ferroviaria sufría retrasos en toda la península, sobre todo en el norte.

El GLP es una mezcla al 50% de butano y de propano que muchos automovilistas utilizan como carburante "ecológico".