• |
  • |
  • Agencias
El presidente depuesto Manuel Zelaya, quien ha recibido el respaldo de la comunidad internacional, anticipó que los militares golpistas acatarán su mando cuando regrese a Honduras el jueves, tras recibir el apoyo de Estados Unidos y del resto de la comunidad internacional. "Estados Unidos está ofreciendo apoyo para mi retorno", aunque el mandatario no dio detalles del tipo de respaldo que recibirá de Washington.

Según el mandatario expulsado, al regresar a Honduras convocará al diálogo a los sectores opositores y no anticipa resistencia de las Fuerzas Armadas. "Creo que las Fuerzas Armadas en Honduras se van a rectificar y van a decir: ¡estamos a sus órdenes, señor presidente constitucional!". Dijo ser un hombre de fé y agregó: "la sangre de Cristo me va a proteger".

Zelaya aclaró por otra parte que no aspira a permanecer en el poder más allá de la conclusión de su mandato en enero próximo y aseguró que no volverá a ser presidente "nunca más". "No quiero que me miren como una persona que quiere regresar por regresar" y aseguró que "soy cristiano y siempre perdono" pero, advirtió que "la historia, el pueblo y la dignidad de las naciones no van a perdonar" el golpe de Estado. "Yo regreso a tratar de dialogar", precisó Zelaya en Nueva York y desde ahí le pidió al pueblo mantener la calma "defender los derechos, pero en calma".

Denunció que a pesar de ser blanco de múltiples acusaciones en su país, la mismas nunca se formalizaron por el canal jurídico y legal. "Nadie me ha hecho un juicio, nadie me ha convocado a un tribunal, nadie me ha dicho cuál es el delito", insistió el presidente depuesto.

Resolución de la ONU
La Asamblea general de la ONU ha solicitado la restauración en el poder "inmediata e incondicional" del presidente de Honduras Manuel Zelaya, depuesto por un golpe de Estado. En una resolución adoptada por aclamación en presencia de Zelaya, la Asamblea general condenó "el golpe de Estado en la república de Honduras, que ha interrumpido el orden democrático y constitucional". El órgano mundial pidió "la inmediata e incondicional restauración del Gobierno legítimo del presidente de la república Manuel Zelaya y la autoridad legalmente establecida en Honduras".

La Asamblea, donde están representados los 192 Estados miembros de la ONU, hizo además un llamado a todos ellos a "no reconocer a ningún otro Gobierno que no sea el del presidente Constitucional Manuel Zelaya". El proyecto de resolución había sido presentado por Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Antigua y Barbuda, Guatemala y República Dominicana. Se sumaron Estados Unidos, Canadá y Colombia, luego de que se aceptara una serie de enmiendas, incluyendo una que expresa un "decidido respaldo" a los esfuerzos regionales de organismos como la OEA para resolver la crisis.

Zelaya agradece apoyo internacional
El presidente agradeció el apoyo de la comunidad internacional tras ser expulsado de su país y separado del poder. El mandatario viajó desde Nicaragua acompañado de su canciller Patricia Rodas en un avión facilitado por Venezuela, según informaron funcionarios del aeropuerto internacional de la capital nicaragüense.

Zelaya, quien viajará a Washington, planea reunirse con funcionarios de la Organización de Estados Americanos y, según se propone, con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aunque de acuerdo a Robert Gibbs, portavoz de la Casa Blanca "si Zelaya viene, es probable que se reúna con funcionarios del departamento de Estado", pero no está previsto un encuentro con Obama.

Por su parte, un funcionario del Departamento de Estado que pidió el anonimato expresó que Zelaya se reunirá con el secretario de Estado adjunto a cargo de América Latina, Tom Shannon. El portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, confirmó que Zelaya se reuniría con un funcionario de esa cartera, aunque no precisó con quién. Sólo señaló que no sería con la jefa de la diplomacia estadounidense, Hillary Clinton.

Kelly recordó el apoyo de Estados Unidos a Zelaya. "Pensamos que el presidente Zelaya es el presidente constitucional, democráticamente electo, de Honduras y que debería poder terminar su mandato". Estados Unidos está reexaminando su ayuda económica a Honduras pero aún no ha tomado una decisión, agregó.

Desde la capital estadounidense, Zelaya regresará el jueves a Honduras, acompañado por el secretario general de la Organización de Estados Americanos, José Miguel Insulza, y la presidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner.

Manuel Zelaya, dirigente de izquierda en el poder desde 2006, fue destituido el domingo por el ejército y con el aval del Congreso, por haber intentado organizar un referendo popular que le posibilitaría una reelección, una consulta considerada ilegal por la Corte Suprema. Los militares lo destituyeron y expulsaron hacia Costa Rica.

El derrocamiento de Zelaya provocó protestas y condenas de la comunidad internacional, de Estados Unidos a la Unión Europea, pasando por el conjunto de América Latina y la ONU.