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  • AFP

Dos manifestaciones fueron convocadas hoy en Honduras, una para pedir el regreso del presidente Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de Estado, y otra a favor de Roberto Micheletti, ungido por el Congreso al frente del Ejecutivo.

La movilización más multitudinaria fue la que rechazó el regreso de Zelaya y dio su apoyo a las nuevas autoridades, no reconocidas por la comunidad internacional. De acuerdo a la Unión Cívica Democrática, organizadora del encuentro en el Parque Central de Tegucigalpa, fueron cerca de 10.000 personas, quienes con camisetas blancas que lucían las palabras "paz y democracia", y portando pancartas con los "Fuera Mel", se pronunciaban también contra la presunta injerencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, en los asuntos internos del país.

Micheletti, de la misma formación política que Zelaya, el Partido Liberal, hizo además su primera aparición pública tras ser designado por el Congreso para sustituir a Zelaya, y habló ante sus seguidores. "Me quiero comprometer ante Dios, ustedes y la patria que (...) vamos a elecciones y que el 27 de enero vamos a entregar la banda presidencial", prometió Micheletti.

Pero quien recibió los mayores aplausos de la multitud fue el jefe del Comando Mayor Conjunto, Romeo Vásquez, destituido por Zelaya el pasado miércoles al negarse a acatar ordenes presidenciales de distribuir material para una polémica consulta popular impulsada por el depuesto mandatario. "¡Romeo, Romeo!", coreaban los asistentes.

"Hay que decirle al mundo que se están equivocando, la OEA, la ONU, Estados Unidos y Europa. Se están poniendo del lado de Hugo Chávez al apoyar a este señor (Zelaya), que violó la Constitución y por eso tuvo que intervenir la justicia", expresó la administradora de empresas Carolina Milla. "Si viene, qué bien, porque irá a parar a donde debió estar: la Penitenciaría Nacional de Támara (25 al norte de la capital)", comentó el secretario ejecutivo del Consejo Nacional Anticorrupción (CNA), Juan Ferrera.

Amplios sectores políticos, empresarios y la mayoría de los medios de comunicación dieron su apoyo al derrocamiento de Zelaya.

Ciudadanos a favor de Zelaya detenidos en trayecto a protestas
Por su parte, las principales fuerzas sindicales, que junto a organizaciones sociales constituyen el principal apoyo de Zelaya, decretaron un paro general y cortaron varias carreteras. Juan Barahona, dirigente de la central obrera FUTH, expresó "el país está parado ahorita, a pesar de la represión militar". A pocos metros del Parque Central, unas 2.000 personas se manifestaban pidiendo el regreso del presidente depuesto, quien hoy defendió su causa en la Asamblea General de Naciones Unidas, en Nueva York.

Según el diputado del partido Unificación Democrática, de izquierda, Marvin Ponce, miles de seguidores de Zelaya que venían en autobuses desde el interior del país, no pudieron llegar a la capital al encontrar bloqueadas las rutas por militares. Los simpatizantes del mandatario depuesto debían lleguar desde ciudades como Santa Bárbara, al noroeste, Danlí, Juticalpa y Catacamas, al este, y Choluteca, al sur, entre otras, para sumarse a la manifestaciones en la capital. "Nos han detenido más de 183 buses a nivel nacional", afirmó Ponce.

En los enfrentamientos registrados ayer en Tegucigalpa se contabilizaron varios heridos, según portavoces militares y sindicales. El vocero de las Fuerzas Armadas, teniente coronel Ramiro Archaga, denunció que hubo 15 soldados y tres oficiales del Ejército heridos, en tanto entre los seguidores de Zelaya se registraron 276 heridos, 11 de ellos por bala, y 180 detenidos, según el diputado Ponce.