• BUENOS AIRES / AFP |
  • |
  • |
  • END

La presidenta Cristina Kirchner y su marido, el ex presidente y diputado electo Néstor Kirchner (2003-2007), sufrieron en los comicios legislativos un voto castigo por su estilo de gobierno, señalaron líderes peronistas disidentes y analistas ayer martes.

“Esto fue un voto castigo, un rechazo, a una forma de decir las cosas, a una forma de gobierno. Se votó más por la negativa que por la positiva”, reflexionó Mario Das Neves, gobernador de la provincia de Chubut (Patagonia, sur), un peronista disidente del kirchnerismo.

Los Kirchner perdieron en los comicios del domingo la mayoría que tenían en las cámaras de Diputados y el Senado, además de sufrir una debacle en los cinco mayores distritos, incluyendo el histórico bastión de la provincia de Buenos Aires (casi 40% del padrón).

“Los electores expresaron rechazo a una forma de gobernar muy alejada de la búsqueda del diálogo y los consensos, con choques permanentes con varios sectores”, opinó el ex ministro de Economía y ex presidenciable Roberto Lavagna, que en 2005 lograra reestructurar la sideral deuda en mora del país.

Uno de los segmentos emergentes de las elecciones de medio término fue la alianza de radicales socialdemócratas -fortalecida segunda fuerza legislativa--con los liberales cristianos de la ex presidenciable Elisa Carrió y socialistas.

El otro agrupamiento que celebró un avance en las votaciones fue Propuesta Republicana (PRO, derecha), que logró un impactante triunfo sobre Néstor Kirchner en el distrito bonaerense de la mano del magnate empresario nacido en Colombia Francisco De Narváez, que se hizo popular con apariciones en TV.

“No ganó De Narváez, sino el voto contra Kirchner. Fue un voto castigo contra la manera de llevar el conflicto con el campo (desde 2008), contra la crispación política, contra las formas y un estilo”, evaluó la politóloga Doris Capurro, directora de la consultora Ibarómetro.

Néstor, el temperamental

La reacción del temperamental Néstor Kirchner a comienzos de esta semana fue renunciar al liderazgo del gubernamental Partido Justicialista (PJ, peronista).

Pero la presidenta relativizó la derrota al afirmar que el kirchnerismo y sus aliados fueron la fuerza más votada a nivel nacional, con 31% de los sufragios.

“Esto no se trata de dos puntos más o dos puntos menos en el resultado. La gente se quiso expresar contra los que han apostado por la confrontación”, sostuvo Das Neves, un ex kirchnerista, antes de ingresar el martes a la sede del PJ para reunirse con su flamante jefe, el gobernador bonaerense, Daniel Scioli.

El enfrentamiento con los productores

La confrontación en gran escala estalló en 2008, cuando las patronales agrícolas lograron movilizar a millares de agricultores en la rica Pampa Húmeda (región central de Argentina) para rechazar el proyecto de Kirchner de implantar impuestos móviles a las exportaciones.

Al frente de la protesta, que duró 118 días y aún está latente, estuvieron los productores de soja, principal producto que exporta el país, con ingresos anuales por 25,000 millones de dólares el año pasado.