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LA PAZ / AFP
La intención de la oposición boliviana de consolidar un frente único para la elección de diciembre choca con una proliferación de candidatos rebeldes, la mayoría de ellos sin proyección nacional, y ninguno con reales posibilidades por ahora de derrotar al fortalecido presidente Evo Morales.

Germán Antelo, líder cívico de la pujante región opositora de Santa Cruz, fue el último en expresar su postulación a la presidencia, y se suma a seis proclamaciones ya oficializadas y a otras cuatro candidaturas próximas a oficializarse.

“No tengo compromisos políticos con nadie”, afirmó Antelo el lunes, en nombre del conservador MNR, cuyo jefe, Gonzalo Sánchez de Lozada, huyó a Estados Unidos en octubre de 2003 durante su presidencia, obligado por una revuelta popular.

Por el lado de la oposición han anunciado sus candidaturas Manfred Reyes Villa (ex gobernador de Cochabamba), René Joaquino (alcalde de Potosí), el dirigente campesino Alejo Véliz, el disidente oficialista Roman Loayza, el diputado Peter Maldonado y el general en retiro Marcelo Antezana.

Tras bambalinas se cocinan las postulaciones más fuertes.

Allí están el ex vicepresidente aymara Víctor Hugo Cárdenas --quien cogobernó con Sánchez de Lozada en su primer gobierno (1989-93) y ahora se opone a Morales--, el millonario empresario Samuel Doria Medina y el ex presidente conservador Jorge Quiroga (2001-02).

También formó su propia agrupación política el presidente del Senado, Óscar Ortiz, quien era hasta hace poco el brazo derecho de Quiroga, y sus cercanos colaboradores pretenden empujarlo como el hombre de consenso que aglutine a todos los rebeldes.

Morales con paso firme

En contraste, en la orilla oficialista, Evo Morales avanza a paso firme en su campaña electoral. Las últimas encuestas le atribuyen una intención de voto a favor del 45 al 50%, basado, esencialmente --según analistas-- en el pago de varios bonos económicos de carácter social, sustentados en los nuevos ingresos que generó la nacionalización de los hidrocarburos.

El propio gobernante suele recordar en sus discursos públicos que antes de su medida, en 2006, los ingresos para el Fisco eran de unos 300 millones de dólares anuales, mientras que ahora se encuentra por encima de los 2,000 millones de dólares, lo que podría ser la carta de victoria en las urnas.

Entre los opositores, el que por ahora tiene mejor intención de voto es el ex vicepresidente indígena Cárdenas, que se sitúa en un 9%, seguido por Quiroga con un 7%.

Parte del problema es que la mayor oposición a Morales se ha concentrado en las regiones de Santa Cruz, Tarija, Beni, Pando y Chuquisaca, que tienen líderes fuertes pero sin proyección nacional.

A pesar de esta proliferación de candidaturas, la oposición considera como una necesidad que para las elecciones del próximo 6 de diciembre haya un frente único, algo que, de todos modos, no será fácil de alcanzar.

El ex gobernador Reyes Villa consideró que un partido único que haga frente al presidente Morales, “es el mecanismo más adecuado para las elecciones de diciembre”, e incluso planteó una encuesta nacional para definir quién debe ser el contendiente del mandatario aymara.

“Siguen apareciendo como hongos (los candidatos), atraídos por la posibilidad de figurar públicamente, y sin tomar en cuenta que, con su ridículo porcentaje de votos, tienen muy pocas o ninguna posibilidad de llegar ni siquiera a la segunda vuelta”, dijo en los últimos días el prestigioso economista liberal Juan Careaga.

Además de ser reelegido para los próximos cinco años, el reto para el presidente Morales es alcanzar mayoría en las dos cámaras del Congreso. Actualmente la oposición de derecha tiene mayoría en el Senado (cámara alta), que mantiene choques permanentes con el gobierno.