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WASHINGTON / AFP

Los dos precandidatos republicanos que lideran las encuestas en New Hampshire antes de las primarias de hoy martes mantienen severas discrepancias sobre la inmigración clandestina: John McCain aboga por una regularización, calificada de amnistía por su rival Mitt Romney.

A medida que ganó terreno en las encuestas hasta colocarse al frente en los últimos días en New Hampshire, el senador por Arizona McCain sufrió mayores ataques de Romney, ex gobernador del vecino Massachusetts, que eligió la línea dura para recuperarse de la derrota sufrida el pasado jueves en Iowa (centro).

Romney, favorito durante meses en dicho estado de Nueva Inglaterra, cayó a sólo 26% de las intenciones de voto en el último sondeo de CNN, mientras el veterano e influyente congresista, de 71 años, amplió su ventaja hasta el 32%, tras quedarse en cuarta posición en Iowa, sin hacer una campaña intensa.

Frente a estos resultados, el ex gobernador optó por sacar a relucir la impopular reforma migratoria que apoyó McCain el año pasado y que levantó una fuerte oposición en las bases republicanas más radicales, que bloquearon lo que tacharon de “amnistía” por pretender regularizar a millones de indocumentados.

En sus anuncios publicitarios en New Hampshire, el multimillonario mormón Romney volvió a utilizar la palabra “amnistía” para contrarrestar el auge de su rival, que logró una espectacular remontada en la carrera a la Casa Blanca tras quedar durante meses entre los últimos clasificados de los republicanos.

“No se trata de una amnistía. Usted puede describirlo como quiere en sus anuncios para atacarme y gastar toda su fortuna en esos ataques, pero seguirá siendo mentira”, replicó el senador del estado fronterizo de Arizona, en un tenso debate el sábado en New Hampshire, un estado menos conservador que Iowa.

La línea dura adoptada por Romney, en un estado donde la inmigración ilegal no constituye un tema prioritario, causó divisiones en su propio equipo, según escribió el columnista conservador Robert Novak este lunes en el Washington Post.

“Romney acusó a McCain de abogar por una amnistía para los indocumentados”, recordó. “Pero esto divide opiniones entre los partidarios de Romney, con gente que discrepa en su equipo, al considerar que la línea dura no funcionó en Iowa”, añadió.

Por su parte, McCain se esforzó por demostrar que el fracasado proyecto de reforma migratoria no constituía una “amnistía”, al incluir varias condiciones para los estimados 12 millones de indocumentados que viven en el país, como el pago de una importante multa o dominar el inglés.

Las discrepancias entre McCain y Romney, que reconoció la imposibilidad de deportar a los 12 millones de indocumentados, reflejan profundas divisiones en el partido sobre la inmigración ilegal, mientras el tema no afecta tanto a los demócratas, todos partidarios de la reforma apoyada por McCain.

El ex alcalde de Nueva Cork, Rudy Giuliani, presentó una posición similar a la de McCain, poniendo el enfoque en reforzar la frontera primero, mientras el ex senador y actor Fred Thompson dio la impresión de colocarse del lado de Romney, y el flamante vencedor de Iowa, Mike Huckabee, presentó su propia iniciativa.