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PALMA DE MALLORCA / AFP
Las fuerzas de seguridad seguían en alerta ayer viernes en España tras los dos últimos atentados de ETA, cuando se cumplen 50 años de la existencia de la organización, mientras los dos guardias civiles muertos el jueves fueron despedidos en un funeral de Estado.

Los guardias civiles Diego Salvá y Carlos Sáenz de Tejada, de 27 y 28 años, murieron el jueves al estallar su coche junto a una casa cuartel en Palmanova, cerca de Palma de Mallorca, capital de la mayor de las islas Baleares.

Ambos fueron despedidos poco después del mediodía en la catedral de Palma de Mallorca, en un emotivo y multitudinario funeral de Estado encabezado por el príncipe Felipe, heredero de la Corona, su esposa, Letizia, y las infantas Elena y Cristina, hijas de los reyes.

La familia real española veranea a unos ocho kilómetros del lugar del atentado. Los Reyes de España se encuentran actualmente en visita oficial a la isla portuguesa de Madeira y preveían comenzar sus vacaciones en Mallorca hoy sábado.

El atentado, atribuido a ETA, se produjo un día después de que una furgoneta bomba estallara en la ciudad de Burgos (norte) frente a una casa cuartel de la Guardia Civil e hiriera a 64 personas.

Los 50 años de ETA

Precisamente ayer viernes se cumplieron 50 años de la existencia de ETA, en los que ha matado a 828 personas en sus atentados por conseguir la independencia del País Vasco (norte), en la que también han muerto unos 200 activistas. Actualmente hay unos 550 encarcelados en España y unos 150 en Francia.

La Guardia Civil es un objetivo prioritario de ETA, junto con la Policía y los militares españoles, los miembros del gobierno regional socialista vasco y miembros de los ayuntamientos.

Después de activarse la operación “Jaula” el jueves para tratar de encontrar a los autores del atentado en la isla y reforzar la seguridad en todo el país, las fuerzas de seguridad identificaron ayer viernes y buscan a dos sospechosos, indicó El Mundo digital, citando a las autoridades de Baleares.

Los autores podrían estar “refugiados en algún piso e intentarían esperar a que se enfriara la situación” en la isla, precisó por su parte el delegado del gobierno español en Baleares, Ramón Socías.

Autoridades piden apoyo ciudadano

Además, el Ministerio del Interior pidió ayer viernes “la colaboración ciudadana para la localización de seis presuntos miembros de la banda terrorista ETA”, cuyas fotos difundió.

El aeropuerto de Mallorca, una isla muy turística que el año pasado recibió a 22.8 millones de visitantes, estuvo cerrado el jueves dos horas, y las salidas de los puertos marítimos se prohibieron.

El propio presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dio el jueves “instrucciones a las fuerzas de seguridad del Estado para que extremen al máximo la vigilancia” y “se protejan de estos viles asesinos”.

Zapatero viajó a la isla en el mismo avión que el líder de la oposición conservadora, Mariano Rajoy, para acompañar en la capilla ardiente a los familiares de los dos agentes fallecidos.