AFP
  •   Asunción  |
  •  |
  •  |
  • END

Familiares de víctimas y sobrevivientes reclamaron ayer viernes en el centro de Asunción que se haga justicia, a cinco años del incendio en el centro comercial Ycuá Bolaños, que dejó casi 400 muertos y 700 heridos.

“Voy a seguir viniendo aquí a reclamar hasta el último día de mi vida. Ellos se fueron a comprar algunas cosas que faltaban para el almuerzo. Nunca más volvieron”, relató entre sollozos Benicia Torres, de 78 años, que perdió a dos hijas y dos nietos en la tragedia.

La Justicia paraguaya aún no halló culpables, pese a que testigos aseguran que los propietarios del centro comercial ordenaron cerrar las puertas para que nadie saliera sin pagar.

Las manifestaciones eran antes multitudinarias, pero se convirtieron en una rutina de llantos, lamentos, marchas silenciosas y exhibición de carteles, desde el 1 de agosto de 2004.

Ese día, cuando el público se abastecía para el almuerzo dominical, una explosión en la cocina del patio de comidas se transformó en un gigantesco incendio.

Las llamas se extendieron rápidamente por el cielo raso del edificio, y sus puertas de entrada fueron cerradas sin explicación.

Entre los casi 400 muertos, la mitad eran niños, en tanto que otras 700 personas resultaron con quemaduras de diversa gravedad.