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MOSCÚ (AFP)
Rusia amenazó el sábado con recurrir a la fuerza contra Georgia, a la que acusa de “provocaciones” en Osetia del Sur, resucitando el espectro de la guerra entre ambos países por el control de ese pequeño territorio separatista del verano de 2008.

Rusia acusó a Georgia de efectuar en los últimos cuatro días varios disparos de morteros y granadas contra Tsjinvali, la capital de la región separatista de Osetia del Sur, cuya independencia reconoció Moscú.

“Los eventos se desarrollaron de la misma forma en agosto de 2008, lo que desencadenó una agresión militar de Georgia contra Osetia del Sur y el contingente ruso”, destacó el ministerio de Defensa en un comunicado.

“Si prosiguen esas provocaciones, que constituyen una amenaza para la población osetia y para los militares rusos, el ministerio de Defensa se reserva el derecho de recurrir a todas las fuerzas y a todos los medios a su disposición”, advirtió el texto. Georgia lanzó una ofensiva la noche del 7 al 8 de agosto de 2008 para recuperar el control de Osetia del Sur.

Rusia respondió entablando una operación militar de envergadura en Georgia. La corta guerra de cinco días terminó con el reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y de Abjasia, otro territorio separatista georgiano.

El ministerio georgiano de Relaciones Exteriores acusó el sábado a Rusia de fomentar “un patrón peligroso” y calificó las declaraciones rusas de “amenaza no disimulada contra Georgia”.

¿Preparan nueva guerra?

La jefa del Consejo de Seguridad Nacional georgiano, Eka Tkechelachvili, estimó por su parte que las declaraciones rusas “se parecían a las de hace un año, antes del inicio del conflicto”. “Esperamos que la comunidad internacional envíe una señal clara a Rusia para evitar que se repitan los eventos del año pasado”, declaró a la AFP.

El portavoz del ministerio georgiano del Interior, Chota Utiachvili, desmintió cualquier disparo georgiano contra Osetia del Sur. Los observadores de la misión de la Unión Europea en Georgia verificaron por su parte las informaciones difundidas el sábado “que no fueron confirmadas”, indicó el portavoz de la misión, Steve Bird.

Para el experto militar ruso Pavel Felgenhauer, “Rusia prepara el terreno para una nueva guerra contra Georgia, cuyo objetivo sería derrocar al régimen” del presidente prooccidental, Mijail Saakashvili.

Las amenazas del ministerio ruso de Defensa, así como las declaraciones del viernes del presidente osetio, Eduard Kokoity, que reclamó a Georgia la restitución de otras “antiguas tierras osetias”, “forman parte de la misma campaña, estimó Felgenhauer, editorialista del diario de la oposición Novaia Gazeta, consultado por la AFP.

La situación actual “es inaceptable para Rusia, que ha perdido su papel en el Cáucaso. Su aliado, Armenia, ya no le obedece, Azerbaiyán toma sus distancias y en julio se firmó el acuerdo sobre Nabucco”, el futuro gaseoducto competencia del proyecto ruso-italiano South Stream y que pasará por Georgia, destacó el analista. “Moscú necesita controlar las infraestructuras georgianas”, concluyó.

Según el politólogo ruso independiente Stanislav Belkovski, “ni Rusia ni Georgia necesitan una guerra”. “Rusia ya no tiene los medios para una expansión militar en Georgia”, estimó en la radio Echo de Moscú.

“Al Kremlin le importa mucho la reactivación de las relaciones con el nuevo gobierno estadounidense, que se vería enterrada si las tropas rusas entran de nuevo en Georgia”, destacó el analista.