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  • AFP

El guía supremo iraní Alí Jamenei confirmó hoy la reelección del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad para un segundo mandato de cuatro años en una ceremonia a la que no asistieron  la prensa ni los líderes de la oposición, que cuestionan los comicios del 12 de junio. El presidente jurará su cargo el miércoles y en los próximos días anunciará a los miembros de su gabinete. "Los iraníes votaron a favor de la lucha contra la arrogancia, para combatir la pobreza y extender la justicia", proclamó el ayatolá Jamenei.

La ausencia en el acto de los ex presidentes Mohamed Jatami y Akbar Hachemi Rafsanyaní y de los candidatos Mir Hosein Musavi -que se considera vencedor de la elección presidencial del pasado 12 de junio- y Mehdi Karubi, debilita al régimen iraní.

El ayatolá Jamenei criticó a los adversarios de Ahmadinejad y advirtió de que "hay adversarios enfurecidos y heridos que, durante los próximos cuatro años, van a oponerse al gobierno", en referencia a estos movimientos de protesta. Sin embargo, durante la ceremonia, Jamenei impidió a Ahmadinejad besarle la mano, tal y como lo hizo como señal de respeto tras las presidenciales de 2005.

A continuación, cuando el presidente "pidió la autorización para besar el hombro del guía, este accedió a su demanda con una sonrisa", indicó la agencia IRNA. Las imágenes de televisión mostraron cómo el guía supremo dio un paso atrás cuando Ahmadinejad se inclinó para tratar de besarle la mano, lo cual en Irán supone una de las mayores faltas de respeto.

Ahmadinejad denuncia "intromisión"
El presidente Ahmadinejad, que genera la desconfianza de los países occidentales por su programa nuclear y sus polémicas declaraciones, denunció intentos de gobiernos extranjeros de inmiscuirse en el proceso electoral. "Les digo a los gobiernos egoístas y entrometidos que han sido crueles con nuestro pueblo en las elecciones y que han usado de manera inadecuada sus medios financieros y políticos", declaró.

Según los resultados oficiales, Ahmadinejad, de 52 años, fue reelecto con el 63% de los votos, contra el 34% para Musavi. Pero esos resultados fueron considerados fraudulentos por Musavi y otros dirigentes, y repudiados en masivas manifestaciones duramente reprimidas, con un saldo de 30 muertos y 2.000 detenidos, 250 de los cuales siguen tras las rejas, de acuerdo con informes oficiales.

Penas de hasta cinco años de cárcel para protestantes
Un tribunal de Teherán comenzó a juzgar el sábado a un centenar de personas, entre éstas varias personalidades del campo reformista, por su participación en las protestas. Acusados de perturbar el orden público y poner en riesgo la seguridad nacional, los inculpados podrían ser condenados a penas de hasta cinco años de cárcel, según la agencia iraní FARS. Y si fueran hallados culpables de ser "mohareb" (enemigos de Dios), serían pasibles de la pena capital.

Varios acusados, entre ellos el ex vicepresidente Mohammad Alí Abtahi, asestaron un duro golpe a la oposición al afirmar en la primera audiencia del juicio que se equivocaron al apoyar el movimiento de protesta. Pero según Musavi, esas confesiones fueron obtenidos con métodos equiparables a "torturas medievales".

Policía impide manifestación
La policía antidisturbios se desplegó hoy en las principales plazas y calles de Teherán e impidió a los seguidores de la oposición que se manifestaran tras la confirmación de la contestada reelección del presidente iraní Mahmud Ahmadinejad, indicaron testigos.

Testigos afirmaron que cientos de partidarios de la oposición intentaron manifestarse en la plaza Vali Asr pero que la policía antidisturbios se los impidió. "La presencia policial era importante pero no hubo enfrentamientos", indicó uno de los testigos. "La gente no estaba demasiado agresiva y se fueron cuando la policía se los pidió", agregó.