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  • AFP

Decenas de miles de filipinos salieron hoy a las calles de Manila para rendir homenaje a la ex presidenta Corazón Aquino, fallecida el sábado tras una larga lucha contra el cáncer. Varios de sus simpatizantes, con lágrimas en los ojos, aguardaban el paso del ataúd de la ex presidenta, en una procesión hacia la catedral de la ciudad.

Aquino, a quien el pueblo llamaba cariñosamente Tita (tía) Cory y cuyo esposo fue asesinado por fuerzas leales al dictador Ferdinando Marcos después de regresar del exilio en 1983, será enterrada el miércoles junto a su marido en el Parque Memorial de Manila, en las afueras de la capital, en un cementerio privado.

Unos 1.000 policías pusieron barricadas de acero para contener la llegada de miles de personas en la histórica ciudadela amurallada de Intramuros.

Imelda Marcos, viuda del gran enemigo de Aquino, aseveró que esperaba una reconciliación. "Puedo sentir el dolor, la pérdida de un ser amado, así que estoy rezando. Si estas dos familias se reconciliasen, sería un milagro para Filipinas", afirmó la ex primera dama en la televisión.

Poco antes, la familia Aquino aceptó que miembros de la familia Marcos asistieran al velatorio de la ex mandataria, pero que no esperasen un recibimiento cordial. Entre los que visitaron el velorio estaba Wan Azizah Ismail, la esposa del líder opositor malasio Anwar Ibrahim, quien señaló que Aquino era una fuente de inspiración para los dirigentes asiáticos.

También se espera la llegada a la catedral del presidente de Timor Oriental, José Ramos-Horta, indicaron amigos y familiares. La familia Aquino rechazó la oferta de un funeral de Estado de la presidenta Gloria Arroyo, enemistada con la ex mandataria por acusaciones de corrupción durante los nueve años que lleva en la presidencia.