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  • AFP

El presidente venezolano, Hugo Chávez, negó hoy que su país entregase a las FARC armas compradas en Suecia, argumentó que habían sido robadas en 1995 a su Ejército y reafirmó que las relaciones con Colombia están suspendidas debido a su relación militar con Estados Unidos. "Estamos evaluando las relaciones con Colombia. Nuestra decisión de revisar y congelar está en marcha en todos los terrenos. No creemos que ocurra algo radical que vaya a hacer cambiar esta situación", explicó Chávez en una rueda de prensa.

"Ojalá ocurriera un cambio, que salga mañana el presidente de Colombia, Alvaro Uribe y diga vamos a revisar esto. Pero si Colombia sigue adelante con sus planes nosotros seguiremos también adelante con los nuestros", agregó. Chávez criticó duramente el acuerdo mediante el cual Estados Unidos podría usar bases militares en Colombia e indicó que su país se siente amenazado por ello.

"Ellos tienen derecho a hacer ese acuerdo, pero nosotros tenemos derecho también. Nos sentimos amenazados por esa decisión y es bueno que Colombia lo sepa", señaló el mandatario, al afirmar que "el imperio" estadounidense tendrá gran "capacidad de hacernos daño desde allí en todos los órdenes". "Uribe le está siendo muy útil al imperio", añadió.

Bogotá busca desviar atención del acuerdo que negocia con EU
Chávez mostró cuatro lanzacohetes antitanque AT4 comprados por Venezuela a Suecia, idénticos a los que Colombia habría confiscado a las FARC y señaló que se trataría de armamento que fue robado en 1995 en un ataque al puesto venezolano naval de Cararabo (estado Apure, suroeste). Chávez deploró lo que consideró como una "sucia maniobra" y un "cuento bastardo" de Bogotá que busca desviar la atención del posible acuerdo militar que negocia con Washington.

"Qué casualidad que esa información sale desde Colombia precisamente unas horas después de que nosotros comenzamos a levantar nuestra voz en contra de la instalación de lo que hasta entonces se tenía como tres bases yanquis en territorio colombiano", indicó. "Pero ya van por siete bases y no sabemos si mañana digan que son 10 o 15", agregó.

Además, Chávez manifestó que su gobierno ya dio explicaciones a Colombia sobre estos lanzacohetes por vías diplomáticas. "De aquí para allá ha habido siempre buena voluntad, tolerancia", prosiguió el mandatario venezolano, recordando que "con la mejor intención" envió a Bogotá en marzo al embajador Gustavo Márquez para recomponer las relaciones.

"Ojalá que esto no se agrave más. Pero eso no depende de nosotros sino de Colombia, y lamentablemente ya no depende de Colombia, sino de Estados Unidos, porque prácticamente ya pasa a ser una colonia yanqui. La víctima es Colombia, no Venezuela", comentó.

El mandatario venezolano ordenó paralizar la importación de 10.000 automóviles desde Colombia y reiteró que su gobierno procederá a sustituir las importaciones de ese país (por unos 6.000 millones de dólares en 2008) para orientar sus compras hacia países amigos como Argentina o Brasil. "Colombia no es imprescindible", aseguró.

Sobre la posibilidad de que la estatal Ecopetrol participe en la exploración y explotación de crudos en la faja petrolífera del río Orinoco, Chávez señaló que en este momento es "igual a cero". "No hay proceso. No hay ninguna participación, ¿para qué?", indicó. Esta es la segunda vez desde 2007 que Venezuela pone en suspenso su relación con Colombia y retira al embajador.

Chávez siente frustración con gobierno de Obama
El presidente de Venezuela descartó revisar las relaciones con Estados Unidos, pese a que manifestó sentir una "frustración" con el gobierno de Barack Obama, cuya política hacia América Latina consideró similar a la de su predecesor. "Obama es una frustración (...) El Obama de Trinidad está desapareciendo, se está difuminando", sostuvo Chávez refiriéndose a la cumbre de las Américas de Trinidad del pasado abril.

"Estamos en un periodo (en las relaciones diplomáticas) del que no hemos salido. Dimos algunas señales, aceptamos que retornara el embajador de Estados Unidos, el nuestro retornó, pero de ahí no ha pasado absolutamente nada", expresó. Chávez denunció que su gobierno ha recibido "agresiones" por parte de Washington desde que en junio fueron reasignados los embajadores en ambos países.

Entre estas "agresiones", el mandatario lamentó que Estados Unidos haya considerado a Venezuela un "narcoestado" en un reciente informe sobre drogas. "Es como si no hubiera ocurrido el cambio de gobierno de Bush a Obama. Igualito está todo", aseguró. En septiembre de 2008, Venezuela expulsó al embajador estadounidense y el gobierno de Bush respondió de igual forma. El pasado julio, ambos funcionarios regresaron a sus cargos.