•   TEGUCIGALPA  |
  •  |
  •  |
  • AFP

La estatal Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) demandará al Estado por reprimir violentamente a estudiantes y académicos de ese centro de estudios durante una manifestación por el retorno del depuesto presidente Manuel Zelaya, informó el presidente de la Junta de Dirección de esa institución, Olvin Rodríguez. "La Universidad va a demandar al Estado de Honduras porque la policía es simplemente una dependencia que actúa subordinada a órdenes superiores", señaló en rueda de prensa Rodríguez.

El ataque de unos 200 policías contra unos 5.000 estudiantes y autoridades de la universidad, como el mismo Rodríguez y la rectora, Julietta Castellanos, causó indignación en la comunidad de la UNAH. Rodríguez manifestó que el altercado al centro de estudios "es una acción premeditada" porque "entró a la universidad un cuerpo especializado como son los 'cobras', cuya formación toda la ciudadanía conoce". "Entraron endiablados a la universidad, aparentemente influenciados por cuestiones más allá del cumplimiento del deber", agregó.

Más protestas en Honduras
Hoy, los partidarios de Manuel Zelaya continuaron sus protestas y los militares ocuparon los hospitales en huelga, mientras la comunidad internacional trataba de persuadir al gobierno de facto que acepte una salida negociada a la crisis.

"Obama, Obama, el pueblo te aclama", corearon unos 5.000 manifestantes que se congregaron frente a la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa. En otra zona de la ciudad, la colonia Lara, los manifestantes corearon consignas como "cardenal golpista" e intentaron avanzar hasta la residencia del prelado hondureño Oscar Rodríguez, que ha apoyado el golpe de Estado del 28 de junio, pero un pelotón de policías que acordonó la calle les impidió el paso.

También pasaron frente al Patronato Nacional de la Infancia, donde los trabajadores mantienen un paro en apoyo a Zelaya y fueron víctimas de un atentado esta madrugada, cuando desconocidos hicieron unos cinco disparos contra el edificio. "Venimos por cuarta vez a la embajada americana en la lucha del Frente Nacional contra el Golpe de Estado para decirles que suficiente tiempo pasó ya para que se hubieran tomado medidas contundentes contra los golpistas encabezadas por Roberto Micheletti", afirmó con un altoparlante el dirigente obrero Israel Salinas frente a la misión de Estados Unidos. Señaló que por una parte el presidente estadounidense Barack Obama "ha dicho que a Zelaya es el único presidente que reconoce pero, por otro lado, el Pentágono dice lo contrario".

En el acto hablaron también Adolfo Aguirre, de la Central de Trabajadores de Argentina; José Pinzón, de la Confederación Central General de Trabajadores de Guatemala; Almundez González, de la Unión de Trabajadores de España; y Cícero Silva, de la Unión General de Trabajadores de Brasil.

Militares ocupan hospitales
Los militares ocuparon hoy los hospitales estatales del país, donde los trabajadores se mantienen en paro para presionar por el regreso de Zelaya. "Nos dieron órdenes de custodiar el hospital", expuso uno de los soldados que ocupaban el Hospital San Felipe en la capital.

Unos 8.000 trabajadores mantienen en paro en los 28 hospitales y más de 1.000 centros de salud del país, mientras la mayoría de los 50.000 profesores están en paro desde el día del golpe.

Otras marchas iniciadas en diferentes departamentos seguían en ruta hacia Tegucigalpa y la ciudad norteña de San Pedro Sula, según anunciaron dirigentes y jefes policiales. "Vamos por el km 80, por Guaimaca. Esperamos llegar el lunes a Tegucigalpa, aseveró el sacerdote Andrés Tamayo, que salió con cientos de personas desde Catacamas, departamento de Olancho, 200 km al este de la capital.

La comunidad internacional continuó presionando a las autoridades golpistas para que devuelvan el poder a Zelaya, en el marco de la propuesta del mediador, el presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias. La Organización de Estados Americanos (OEA) anunció ayer que enviará cuanto antes una misión de cancilleres a Tegucigalpa para presionar una salida negociada a la crisis, integrada "por no más de cinco o seis cancilleres", manifestó su secretario general, José Miguel Insulza.

La OEA, que suspendió a Honduras tras el golpe, apoya el plan de Arias, que incluye el retorno de Zelaya al poder, la amnistía política por las acciones relacionadas con la crisis y el adelanto de las elecciones de noviembre.