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WASHINGTON / AFP

Autoridades migratorias estadounidenses anunciaron ayer jueves una transformación del sistema de detención de indocumentados para tornarlo más humano, luego de que fuera criticado por organizaciones de defensa de los derechos humanos.

El “fragmentado” sistema de detención, que se apoya actualmente en cárceles comunes para albergar a los indocumentados, a veces junto a peligrosos criminales, pasará a estar administrado por una oficina única, indicó el encargado de la oficina de inmigración y aduanas (ICE), John Morton.

Una media de 400,000 inmigrantes ilegales están detenidos en esos centros.

La Oficina de Planificación y Políticas de Detención (ODPP por su sigla en inglés) estará manejada por Dora Schriro, quien fungía como asesora de la secretaria de Seguridad Interna Janet Napolitano, y su tarea será delinear y supervisar el nuevo sistema de detención.

“Estamos mejorando el manejo de nuestros centros de detención para priorizar la salud, protección y uniformidad en los centros, al tiempo que reforzamos la seguridad, eficiencia y la responsabilidad fiscal”, indicó Morton a periodistas en teleconferencia.

Existen más de 350 centros de detención que albergan indocumentados, la mayor partes de ellos no diseñados para ese fin ni supervisados por autoridades migratorias, admitió ICE.

“Dentro de los próximos tres a cinco años, ICE diseñará centros destinados a la detención de inmigrantes”, señaló un comunicado. Concretar el nuevo plan “llevará tiempo”, advirtió Morton.


No utilizarán
Don Hutto en Texas
Como una primera medida, ICE dejará de utilizar el centro de detención Don Hutto, en Texas, para albergar familias, uno de los complejos más criticados por ONG, gestionado por un contratista privado.

ICE seguirá trabajando con contratistas, pero bajo “una nueva filosofía de detención civil, con mayor uniformidad, mayor responsabilidad y supervisión” en los centros de detención, señaló el funcionario.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) realizó a fines de julio visitas a varios centros de detención, y determinó que la atención que reciben los migrantes en correccionales privados no es “compatible con sus derechos humanos básicos”.

Según la CIDH, dos tercios de los inmigrantes detenidos se encuentran en cárceles estatales y municipales y no en sitios especializados.

Se calcula que en Estados Unidos viven unos 12 millones de indocumentados, la mayor parte de ellos hispanos.

El gobierno del presidente Barack Obama se ha desmarcado en materia migratoria del de su antecesor George W. Bush.

Recientemente modificó un polémico programa que se utiliza para detener a inmigrantes ilegales, pero que daba pie a arrestos por ofensas menores como pretexto para deportaciones, así como llevó al mínimo las redadas en lugares de trabajo, mientras pone el peso sobre las empresas que emplean a ilegales.