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Irán tiene mucho más que ganar en la relación que ha estrechado con Venezuela, ya que le abre una vía para evadir sanciones económicas de Estados Unidos y se planta en América Latina, tradicional zona de influencia de su enemigo, estimaron hoy expertos en Washington. Pero hay que evitar sobredimensionar la presencia iraní en Venezuela y en otros países de la región, que en sus actuales condiciones no representa una amenaza mayor para Washington, señalaron.

Existe mucha "charlatanería y aspaviento" a la hora de evaluar la influencia de Irán en Venezuela, advirtió el profesor de la Universidad del Sur de California, Mohsen Milani, durante un debate en el Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS por su sigla en inglés). "Irán no se toma esto demasiado en serio, no tiene ni los recursos, infraestructura ni la organización para hacerlo", expresó Milani, quien señaló que Venezuela "no está en el tope de las prioridades" de Teherán.

El interés iraní por la región se basa más en la idea de Teherán de que Estados Unidos "se introdujo al lado de nosotros en Irak. Nosotros vamos a América Latina, que está a su lado", dijo Milani. Pero el país sudamericano sí le sirve al gobierno de Mahmud Ahmadinejad como un aliado en su política exterior, que "es extremadamente centrada en Estados Unidos", para organizar un "eje antiimperialista" y mostrar que no estaría aislado.

Irán y Venezuela defienden la política del precio del petróleo
Chávez ha visitado siete veces Irán desde que llegó al poder en 1999. Irán es al igual que Venezuela miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), donde ambos defienden una política de altos precios y reducción de producción. David Myers, profesor de la Universidad del Estado de Pensilvania, destacó la reciente inauguración en abril del banco iraní-venezolano, basado en Teherán, lo que a su juicio "le permite a Irán mover dinero evadiendo a Estados Unidos".

En medio de las sanciones que la ONU ha impuesto a Irán por su negativa a detener su programa nuclear, que Estados Unidos afirma busca producir una bomba atómica, "que encuentres un amigo que invierta en tu país o la fundación de un banco, es una victoria de tu política", adujo Milani.

Venezuela también le sirve a Irán como plataforma para acceder a varios países latinoamericanos, sobre todo aquellos que integran la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA): Cuba, Ecuador, Bolivia, Nicaragua y varias naciones caribeñas.

Durante las recientes protestas contra Ahmadinejad tras las elecciones que ganó el 12 de junio en Irán, el ALBA respaldó al mandatario y condenó la "campaña de desprestigio desatada contra ese hermano país". El mandatario iraní perdió piso político tras esas violentas protestas, duramente reprimidas, lo que le hará más difícil "obtener la aprobación de un Parlamento beligerante para financiar proyectos en América Latina", agregó Milani.

Myers afirmó que aunque la presencia de Irán en América Latina no es "una amenaza mayor" para Estados Unidos, "debe ser vigilada" porque se incrementará. En mayo pasado, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, calificó de "muy inquietantes" los avances de Irán en América Latina.

Pero a principios de julio, el portavoz del Departamento de Estado, Ian Kelly, minimizó las palabras de Clinton y admitió que "no hay mayor presencia iraní en Nicaragua", al admitir que Teherán no está construyendo una gran embajada en Managua, tal y como lo había afirmado la secretaria de Estado.