•   MOSUL  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Al menos cuarenta y ocho personas murieron y 300 resultaron heridas en una serie de atentados perpetrados hoy en Irak en su mayor parte contra la comunidad chiita, poniendo en peligro el frágil equilibrio del país, que sale de dos años de violencia interconfesional.

El atentado más sangriento se registró en Mosul, a 370 km al norte de Bagdad, cuando un kamikaze hizo explotar su vehículo bomba cerca de una mezquita chiita causando la muerte de 37 personas e hiriendo a 276, según el último balance del gobernador de la provincia de Nínive, cuya capital es Mosul, Athel al-Nijafi. Los heridos fueron evacuados a cuatro hospitales de la ciudad "y algunos están en estado grave", declaró el gobernador en una rueda de prensa.

El atentado se produjo cuando los fieles abandonaban la mezquita chiita Tchelio Jané tras la oración y se trasladaban a una sala adyacente para participar en una ceremonia de pésame, precisó la policía. "Había sangre y pedazos de carne por todas partes. La mezquita y varias casas se derrumbaron por la explosión y buscamos a las víctimas entre los escombros", describió el teniente de la policía Jaled Rajab.

Segunda ciudad de Irak con 1,6 millones de habitantes, Mosul tiene una población mayoritariamente sunita y una fuerte minoría de kurdos y cristianos, además de una comunidad turcomana. Se trata del atentado más sangriento en la región de Mosul desde la explosión de dos coches bomba, el 8 de julio, que causaron 12 muertos y 30 heridos.

También en Bagdad, seis personas -tres policías y tres civiles- murieron y otras 30 resultaron heridas en la explosión de una bomba al paso de una patrulla de policía en un mercado de Jadra, un barrio mixto, según una fuente del ministerio del Interior.

Además, el regreso de cientos de miles de chiitas de una peregrinación a la ciudad santa de Kerbala, al sur de Bagdad, también estuvo marcado por ataques que causaron cuatro muertos y 20 heridos. Tres de las víctimas murieron en un atentado contra un autobús en Sadr City, el gran barrio chiita del noreste de Bagdad, según una fuente del ministerio del Interior. En ese ataque también resultaron heridas ocho personas.

"Ví a un hombre lleno de sangre en la calzada y otros pasajeros heridos que trataban de salir del autobús", contó Abu Mohammad, un comerciante de 60 años que vive en la plaza de Al-Hamza, donde ocurrió el atentado. Una hora más tarde, en ese mismo barrio, una bomba contra un minibús causó cinco heridos. Asimismo, en el centro de Bagdad, un peregrino murió y cinco más resultaron heridos.

Antes del alba, cientos de miles de peregrinos chiitas conmemoraron el aniversario del nacimiento del duodécimo imán, Al Mahdi, llamado el "imán escondido", y cuyo regreso esperan los chiitas. Es la primera vez que las fuerzas de seguridad iraquíes se ocupan de la seguridad en este evento, después de que las tropas estadounidenses les cedieran el relevo en la vigilancia de los núcleos urbanos el 30 de junio.