•   JAZNA  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Al menos 47 personas murieron y más de 250 resultaron heridas en varios atentados con bomba perpetrados cerca de la ciudad de Mosul y en Bagdad, informó la policía de Irak. En el ataque más grave, dos camiones bomba estallaron antes del amanecer en la aldea de Jazna, al este de Mosul, dejando 28 muertos y 155 heridos. Estas violentas deflagraciones destruyeron 35 casas y dejaron grandes cráteres en esta aldea, donde viven miembros de la pequeña secta Shabak, de origen kurdo.

Esta secta de lengua kurda integrada por unas 30.000 personas está diseminada en 35 aldeas en la provincia de Nínive. Muchos de esos pueblos piden su incorporación a la región autónoma del Kurdistán, al norte. Su fe es un sincretismo entre el islam, el cristianismo y otras religiones. Sus miembros fueron perseguidos durante la era de Saddam Hussein porque eran kurdos, y después de la invasión dirigida por Estados Unidos en 2003 fueron blanco de varios ataques de Al Qaida.

"Estaba durmiendo en el techo cuando me desperté como si hubiera un terremoto. Después vi una nube de humo y polvo que se extendía por todas partes", expresó Mohamed Kadhem, de 37 años. "Un minuto más tarde estalló otra bomba, derribándome al suelo. Quedé inconsciente por la metralla y las piedras", agregó.

Fala Ridha, un enfermero de 23 años herido en ese ataque, afirmó que era el único superviviente de los 12 miembros de su familia. "Once personas de mi familia murieron cuando la casa se derrumbó. Todos ellos se despertaron luego de la primera bomba, pero la segunda bomba estaba muy cerca de mi casa, fue como un sismo", agregó. "Nadie más escapó, sólo yo", explicó.

Mosul, último bastión urbano de Al Qaida
Mosul ha sido blanco de frecuentes ataques a pesar de una notable disminución de la violencia en otras regiones del país, y los comandantes norteamericanos afirman que se trata del último bastión urbano de los miembros de Al Qaida en Irak. Es la segunda ciudad del país, con unos 1,6 millones de habitantes, de mayoría sunita --tanto árabe como kurda--, pero también tiene importantes minorías cristianas y chiitas turcomanas.

En Bagdad estallaron tres bombas cuando los jornaleros se estaban congregando a primeras horas de la mañana para buscar trabajo, indicaron la policía y el ministerio del Interior. La primera bomba, escondida dentro de una bolsa de cemento, estalló en Hay al Amel, en el oeste de la capital, matando a siete personas e hiriendo a 46.

El segundo ataque, cometido con un coche bomba en Shurta Arbaa, en el norte de la ciudad, mató a nueve personas e hirió a otras 36. El tercer ataque ocurrió en un mercado de Sayadiya, un barrio de mayoría sunita del sureste de Bagdad. Una bomba colocada en la calle causó tres muertos y 14 heridos.

47 muertos el viernes
El viernes, la violenta deflagración de un coche bomba mató a por lo menos 37 musulmanes chiitas cerca de una mezquita en Mosul, en una serie de atentados que también costó la vida a 10 personas en Bagdad, amenazando con sumir al país en una nueva ola de conflictos religiosos.

A pesar de una clara reducción de la violencia en los últimos meses, los atentados contra las fuerzas de seguridad y los civiles siguen siendo comunes en Bagdad, Mosul y la ciudad de Kirkuk, dividida étnicamente y muy rica en recursos petroleros. Hoy, el Primer ministro Nuri al-Maliki renovó su confianza en las capacidades de las fuerzas iraquíes de garantizar la seguridad.

El número de muertes violentas cayó en julio a 275, en comparación con 437 en junio, luego de la retirada de las fuerzas estadounidenses de las áreas urbanas. En mayo hubo 155 muertes violentas, el número más bajo en un mes desde la invasión en marzo de 2003.