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La familia Kennedy marcó la vida política de las últimas décadas en Estados Unidos pero estuvo golpeada por una serie de tragedias que acuñaron el término de "la maldición de los Kennedy". Las desgracias más notorias ocurridas a los Kennedy fueron sin duda los asesinatos aún no totalmente aclarados del presidente John F. Kennedy en 1963, en Dallas (Texas) y en 1968 de su hermano Robert, candidato presidencial.

Pero la lista de tragedias de una de las familias más influyentes en la política norteamericana es impresionante, como si se tratase de un destino orientado de antemano hacia muertes abruptas o violentas. Una de las más recientes ocurrió el 16 de julio de 1999, cuando el hijo de John F. Kennedy, su esposa Caroline y una cuñada, murieron al estrellarse en el Atlántico el avión privado piloteado por John Kennedy Jr cerca de Martha's Vineyard (Massachusetts).

El 31 de diciembre de 1997, Michael Kennedy, de 39 años, hijo del asesinado Robert Kennedy, también murió en un accidente, de esquí esta vez, en la estación de Aspen (Colorado). Ted Kennedy era uno de los pilares del clan, aunque su reputación había quedado opacada por un escándalo vinculado a acusaciones de una relación con una menor que cuidaba niños en la casa. Luego admitió tener problemas de alcoholismo.

Años antes, en abril de 1984, su hermano David, moría a los 28 años probablemente a causa de una sobredosis de droga estando solo en una habitación de hotel en Palm Beach (Florida). David tenía apenas 13 años cuando en 1968, mirando solo la televisión, vio en directo cómo asesinaban de un balazo a su padre Robert en Los Angeles.

En 1991, William Kennedy Smith --hijo de Jean Kennedy Smith, hermana de Robert y John y una de las hijas del jefe del clan Kennedy, Joseph Patrick Kennedy-- fue objeto de un juicio por violación en Florida. William fue absuelto al término de un juicio ultramediatizado, pero las acusaciones que circularon en aquella época incomodaron seriamente al clan Kennedy, ya que la prensa ya no era tan indulgente como lo había sido en la época de JFK o de Robert, ambos dueños de una sólida reputación de mujeriegos.

El jefe del clan de origen irlandés y católico contra el cual el destino parece haberse encarnizado, el rico Joseph Patrick Kennedy, siempre había deseado tener un hijo presidente, y al principio soñaba con que fuese su hijo mayor, Joe Jr. Pero Joe Jr murió en un accidente de avión en Inglaterra en 1944, en una misión durante la segunda guerra mundial, dejando la ambición paterna a cargo de los otros varones y que terminó concretando JFK antes de ser asesinado.

Otra hija del patriarca del clan, Rosemarie, nacida en 1918, que tenía un ligero retraso mental, fue sometida en 1941 a una cuestionada lobotomía que la dejó internada en una institución psiquiátrica hasta su muerte en 2005. Su hermana Kathleen murió a los 28 años en un accidente de avión en Francia. Su marido, el marqués de Hartington, había muerto en los combates en Normandía cuatro años antes. A un hijo del propio Ted Kennedy, Edward Kennedy Jr, le amputaron una pierna a los 12 años tras diagnosticársele un cáncer de hueso en 1973.