•   QUITO  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El mantario ecuatoriano y titular pro témpore de la Unión Sudamericana de Naciones, Unasur, Rafael Correa, destacó que, pese al tenso debate que mantuvieron los doce jefes de Estado en Bariloche, la cumbre fue un "éxito total" porque permitirá que las bases de Estados Unidos en Colombia sean inspeccionadas por los países de la región.

"La reunión fue un éxito rotundo, fue dura porque el tema era álgido, pero acabó como mucha armonía, se aprobó una resolución por consenso, unánimemente, y creo que se discutieron los temas con energía pero con altura", expresó el mandatario.

Correa resaltó que la declaración de la Unasur, suscrita por los presidentes, "hizo historia" porque por primera vez se autoriza la inspección de bases militares de ese tipo en Suramérica. La declaración de la Unasur también menciona que los países de la región "reafirman que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede (...) amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación sudamericana, y en consecuencia la paz y seguridad de la región".

No obstante, el presidente ecuatoriano reiteró sus críticas al acuerdo militar por considerar que "nadie va a poder controlar lo que hagan los norteamericanos en esas bases". Las posturas más duras contra el uso de bases militares de Colombia por Estados Unidos las plantearon Venezuela, Ecuador y Bolivia, pero incluso Chile, Perú y Paraguay, los más moderados, señalaron su inquietud si una presencia militar foránea pudiera actuar fuera de fronteras.

Parecía un "gallinero"
Desde otro punto de vista, el ultraconservador cardenal de Perú, Juan Luis Cipriani, calificó de "gallinero" la cumbre extraordinaria de la Unasur. "Hemos escuchado una reunión de presidentes en Bariloche que parecía un gallinero. Gracias a Dios el presidente Alan García ha tenido la prudencia y sensatez de poner un poquito más de orden. Pero ¡qué vecindario!", señaló Cipriani, del Opus Dei, en su programa en la radio limeña RPP.

El prelado tildó además de "impresentables" a los jefes de Estado. "Tenemos un vecindario un poco impresentable en el que discuten un poco en plan gallinero", reiteró el también arzobispo de Lima, sin dar nombres en su crítica aunque aludiendo veladamente al mandatario de Venezuela, Hugo Chávez. El cardenal deploró que los presidentes no hablaran de las cosas buenas que se hacen en América Latina. En cambio, se dedicaron "a esa discusión rara que se va imponiendo en algunos países que gracias a Dios no ha llegado aquí, y esperemos que no llegue porque realmente merecemos más respeto", reprochó.