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La ex ministra brasileña de Medioambiente, Marina Silva, se afilió hoy al Partido Verde tras recibir una oferta para ser candidata a la presidencia en 2010, y una semana después de haber abandonado al Partido de los Trabajadores (PT) de Luiz Inacio Lula da Silva, al que ayudó a fundar hace 30 años.

"Me siento honrada por la invitación para ser candidata (...) Pero es una decisión que vamos a tomar en 2010", declaró la senadora por el Estado de Acre, en conferencia de prensa. "No fue algo fácil" abandonar al PT, declaró tras firmar su afiliación a los verdes. "A veces dentro de casa, hay gente que debe salir para hacer su casa (...) Y eso no significa que rompemos con las cosas buenas que hemos hecho", agregó entre lágrimas.

La afiliación al Partido Verde, "no es para hacer otro camino, sino una nueva forma de caminar", afirmó la reconocida ambientalista al destacar el tema del desarrollo sustentable como uno de sus principales objetivos. "Estamos aquí porque tenemos una visión de mundo, ideales (...) La preservación del planeta está por encima de nosotros", sostuvo ante una sala llena que la ovacionaba y coreaba "Marina presidente". El Partido Verde está realizando una revisión para agregar el tema del desarrollo sustentable a su programa, por lo que "está germinando una nueva forma (...) de políticas públicas", puntualizó la senadora.

Silva, de 51 años y que hace un año abandonó el Ministerio de Medioambiente, se desafilió del PT alegando falta de apoyo a sus proyectos ambientales. "Me cansé de intentar convencer al partido (de los Trabajadores) de que la cuestión del desarrollo sustentable es estratégica", declaró en entrevista a la revista Veja.

Nacida en la Amazonía brasileña y originaria de una familia pobre, a los 16 años y analfabeta, Silva abandonó a sus padres y seis hermanos a los que ayudaba a mantener para estudiar y acceder a un tratamiento para su delicada salud. Amiga y colega del mítico líder ambientalista Chico Mendes, asesinado en 1988, estuvo 30 años vinculada al izquierdista partido de Lula.

El anuncio de la posible candidatura de Silva ha puesto a Brasil en un clima de precampaña para las elecciones del año próximo. El presidente Lula goza de niveles de popularidad históricos desde enero de 2003, pero no puede ser candidato porque la ley prohíbe más de dos mandatos consecutivos.