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  • AFP

Venezuela venderá a Irán 20.000 barriles de gasolina diarios, anunció el presidente Hugo Chávez al final de su visita a Teherán, que también estuvo marcada por las críticas contra Estados Unidos. "Venezuela exportará el combustible a partir de octubre, en los términos de un acuerdo por valor de 800 millones de dólares", declaró Chávez en la ciudad santa de Machhad, al nordeste de Irán. El mandatario venezolano no detalló cuánto dura el acuerdo.

"Esta cantidad se depositará en un fondo establecido en Irán y servirá para financiar la compra de equipos y de tecnología iraní", añadió el presidente venezolano, principal aliado de Irán en América Latina. Irán es el segundo mayor exportador de petróleo en el seno de la Organización de países exportadores de petróleo (OPEP), pero paradójicamente carece de capacidades suficientes de refinamiento y tiene que importar un 40% de la gasolina que necesita.

Las nuevas sanciones que los países occidentales podrían imponer a Irán, que rechaza suspender su programa nuclear, afectan también a la importación de carburante. Según Chávez, los dos países acordaron además "inyectar en los próximos 30 días 100 millones de dólares en la banca binacional Venezuela-Irán". Chávez llegó a Machhad en compañía de Mahmud Ahmadinejad, donde ambos mandatarios rubricaron protocolos de acuerdo en los dominios comercial y médico.

Por su parte, Ahmadinejad afirmó que la política de Estados Unidos en Sudamérica está "condenada al fracaso". "Sudamérica es presa de una revolución política. Ahí, los países no pueden soportar más intimidaciones y si alguien cree poder vencer sus convicciones con medios militares, se equivoca", añadió. "Las políticas militaristas de Estados Unidos en Sudamérica está condenadas al fracaso y yo les aconsejo que abandonen sus intimidaciones. Nosotros esteremos al lado de los países sudamericanos en todas las circunstancias", añadió.

Líder supremo solicita a Chávez fomentar lazos económicos con Irán
El líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, pidió hoy al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, que actúe en el desarrollo de las relaciones económicas entre ambos países, según informó el gabinete del dirigente iraní. "La cooperación industrial, económica, bancaria y de los transporte entre ambas naciones debería crecer junto a la cooperación política", expresó Jamenei a Chávez en una reunión en Teherán. "Fomentando la cooperación, la República Islámica de Irán y Venezuela pueden consolidar el recientemente formado frente independiente", indicó el líder espiritual.

Chávez es un visitante asiduo de Teherán y un aliado clave de Ahmadinejad, que fue reelegido para otro mandato de cuatro años en las elecciones del 12 de junio. El presidente venezolano llegó a Irán el viernes para una visita de dos días.

Jamenei arremetió contra Estados Unidos, enemigo de Irán y Venezuela, estimando que "las sucesivas derrotas estadounidenses y la dismunición de la influencia de Washington son una muestra innegable de que el mundo está cambiando". "La situación está cambiando también en Sudamérica, que solía ser el patio trasero de Estados Unidos, donde se ha desarrollado un poder que va ganado terreno cada día", manifestó Jamenei.

La última visita de Chávez, en abril, sirvió para que ambos países firmaran un memorando de entendimiento para promover la cooperación bancaria y petrolífera y para que lanzar un banco conjunto, con sede en Teherán, para financiar proyectos mineros, industriales y económicos conjuntos.

El viernes, el presidente venezolano respaldó el programa nuclear iraní, del que los países occidentales sospechan podría tener por objetivo el desarrollo de la bomba atómica. "Estamos seguros de que Irán, como ha demostrado, no desistirá en sus esfuerzos para obtener lo que es un derecho soberano del pueblo: tener todo el equipo y la infraestructura necesaria para usar la energía atómica con fines pacíficos", dijo Chávez en la televisión venezolana.

Irán, que niega estar desarrollando armas nucleares, está bajo fuerte presión de los paises occidentales para que reinicie las conversaciones sobre su controvertido programa nuclear. Estados Unidos y otros cinco grandes países (Gran Bretaña, China, Rusia, Francia y Alemania) hacen presión sobre Teherán para que esta conversaciones se lleven a cabo antes de la reunión clave de la ONU a finales de septiembre.