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Varios aludes de tierra causados por las lluvias en un sector precordillerano en las afueras de Santiago dejaron dos muertos, una bebé desaparecida y cortaron por varias horas el camino de acceso a tres centros de esquí, informaron las autoridades. Los aludes fueron consecuencia de las persistentes precipitaciones que caen desde el sábado en la zona central de Chile.

En la primera tragedia del presente invierno chileno, las víctimas murieron arrastradas por derrumbes de tierra y piedras ocurridos entre la tarde del domingo y esta madrugada en un sector de altura en el camino Farellones (50 km al oriente de Santiago), que conecta con los principales centros de esquí de la capital chilena.

Los aludes interrumpieron la ruta y dejaron 1.329 personas aisladas, entre turistas y personal que trabaja en los centros invernales de La Parva, El Colorado y Valle Nevado, según un reporte de la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI). Pero después de varias horas de trabajos sobre la ruta, las autoridades reabrieron el camino y autorizaron el descenso de unos 200 vehículos que se encontraban en refugios y en los distintos centros de esquí.

Una mujer de 41 años, que permanecía en su vivienda junto a su pequeña hija de un año, fue arrastrada la tarde de ayer por la furia de los aludes. El cuerpo de la madre fue encontrada horas después a unos 15 km de distancia en la ribera del río Mapocho, mientras que la pequeña niña aún no había sido encontrada por los cuerpos de socorro que trabajaban intensamente en su búsqueda.

Esta madrugada un guardia de 52 años de la minera Los Bronces, propiedad de la inglesa Angloamerica, murió luego de que una roca de gran tamaño cayera sobre las instalaciones en las que dormía en sector de Paso Marchant, en Farellones. En el accidente también resultaron lesionados de mediana gravedad otros tres guardias de seguridad y cinco trabajadores quedaron con lesiones leves, según la empresa.

La presidenta chilena Michelle Bachelet envió el pésame a los fallecidos y aseguró que su gobierno está tomando todas las medidas para ir en ayuda de los afectados. "Estamos tomando todas las medidas para ir en auxilio de las personas afectadas por la inclemencia de la naturaleza, personas que no pudieron bajar de Farellones y también las familias afectadas por los temporales y los vientos de tremenda velocidad en la ciudad de Los Ángeles", aseveró Bachelet.

Las lluvias comenzaron a caer la madrugada del sábado en toda la zona centro sur de Chile, desde el vecino puerto de Valparaíso hasta la región del Bío Bío, a unos 600 km al sur de Santiago. En toda el área 414 personas quedaron damnificadas, de acuerdo con la ONEMI. En Santiago las precipitaciones se concentraron en los sectores altos de la ciudad y provocaron también el colapso de algunos canales de agua que atraviesan la ciudad, como el canal de Ramón, en la comuna de La Reina.

Para el metereólogo Álvaro Mauro, la intervención humana en sectores de la precordillera -donde se levantaron en los últimos años varias residencias en altura- estaría detrás de la tragedia. "No es una gran cantidad para producir un evento destructivo como el que conocimos", declaró. "La intervención del hombre en esos lugares genera estas acumulaciones de agua, probablemente asociado a eliminación de la vegetación natural", agregó.

En la ciudad de Los Ángeles (514 km al sur de Santiago), vientos huracanados provocaron grandes destrozos y dejaron 156 viviendas completamente destruidas por efecto de los vientos, aunque no se registran víctimas, de acuerdo con la ONEMI.