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  • AFP

Más de dos centenares de inspectores participaron hoy de un gran operativo fiscal en empresas y casas particulares de directivos de Clarín, acción que fue calificada de "intimidatoria" por el mayor grupo multimedia de Argentina, crítico de la política gubernamental. "El operativo tuvo claramente un objetivo, que es el de intimidarnos y amenazar, de manera virtual, nuestra libertad de expresión", denunció Ricardo Kirschbaum, editor General de Clarín a la prensa.

Kirschbaum reveló además que el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Etchegaray, lo había llamado para pedirle disculpas, decirle que él no había ordenado el operativo y que había abierto un sumario a los presuntos responsables.

El edificio donde se encuentran las oficinas y la redacción del diario en el barrio porteño de Constitución, y diez casas de directivos del Grupo, fueron escenario del operativo fiscal que se prolongó por más de tres horas, aseguró el Gerente de Comunicaciones Externas del Grupo, Martín Etchevers.

El grupo Clarín está en el centro de una pelea con el gobierno por el proyecto de ley de Medios Audiovisuales que se encuentra a consideración del Congreso. De aprobarse la norma, Clarín tendrá que deshacerse de sus canales de aire o abandonar los de cable en menos de un año. El gobierno argumenta que el objetivo es terminar con los monopolios informativos, pero la oposición cuestiona diversos artículos del proyecto y enmarca la iniciativa en el enfrentamiento del matrimonio Kirchner con el poderoso grupo multimediático.

El operativo fiscal en el diario de mayor circulación de América Latina fue condenado por la dirigencia opositora. El PRO (derecha), partido que lidera el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, manifestó "su más categórico rechazo" al operativo, que calificó como una "nueva expresión de intolerancia que ha asumido hoy el kirchnerismo al pretender intimidar al diario" y "coartar el ejercicio de la libertad de prensa".

Roberto Lavagna, el ex ministro de Economía que timoneó la salida de la debacle económica de 2001 y 2002, advirtió que "sin libertad de opinar no hay democracia y sin democracia no hay futuro", al ser consultado sobre lo sucedido. "Todo intento de limitar groseramente la libertad de opinión y de prensa, máxime en momentos en que se discute una nueva ley de medios, debe contar con el rechazo unánime de la dirigencia, sin fisuras, y de la ciudadanía en general", destacó.

El proyecto de ley, que el kirchnerismo pretende aprobar antes del recambio legislativo del 10 de diciembre, fue criticado hoy por entidades de prensa argentinas y extranjeras, que advirtieron sobre el peligro que corre la libertad de expresión y la seguridad jurídica. La declaración surgió del "Encuentro por la Libertad de Expresión", realizado el jueves en Buenos Aires con directivos de una docena de entidades, entre ellas la Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR), Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA).