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NUEVA YORK / AFP

Estados Unidos rindió homenaje ayer viernes a las víctimas del ataque de Al Qaida del 11 de setiembre de 2001 y el presidente Barack Obama prometió seguir combatiendo la red terrorista.

Exactamente a las 08H46 locales (12H46 GMT), la hora a la que un primer avión secuestrado por militantes de la red terrorista Al Qaida se estrelló contra una de las dos Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York, Obama y su esposa Michelle guardaron un minuto de silencio en la Casa Blanca.

Obama, quien encabezó las conmemoraciones por vez primera como presidente de Estados Unidos, dijo que el dolor producido hace ocho años por los atentados que dejaron unos 3.000 muertos permanece y que su país no cederá.

“El paso de las estaciones no puede disminuir el dolor y las pérdidas de aquel día”, dijo Obama frente al memorial a las víctimas del Pentágono, sede del Ministerio de Defensa estadounidense.

El ataque con aviones de pasajeros secuestrados por pilotos suicidas destruyó parcialmente hace ocho años los centros neurálgicos -financiero y militar- de la superpotencia, en Nueva York y Washington.

“Ni el paso del tiempo ni los cielos oscuros podrán apagar el significado de este momento”, agregó. “En defensa de nuestra nación, nunca vacilaremos en la persecución de Al Qaida y sus aliados extremistas”.

Los ataques desencadenaron las controvertidas decisiones del entonces presidente George W. Bush de lanzar invasiones de Afganistán e Irak, en el marco de una “guerra contra el terrorismo” que Obama heredó.

En la Zona Cero

En Nueva York, el alcalde Michael Bloomberg y el vicepresidente estadounidense Joe Biden encabezaron las ceremonias en la “Zona Cero” bajo una lluvia persistente que volvió aún más triste el sonido de campanas y gaitas.

Los nombres de las 2.752 personas que murieron en esa ciudad fueron leídos por sus familiares o por trabajadores voluntarios de Nueva York.

En una carta a los neoyorquinos, Obama dijo que “cada año, en este día, todos somos neoyorquinos”. “Nunca olvidaremos la rabia y el dolor que sentimos”, agregó.

“Nunca olvidaremos las imágenes de los aviones estrellándose contra edificios, del humo saliendo de las calles de Manhattan, de las fotos de los desaparecidos en manos de sus familiares”, escribió el presidente Barack Obama.

En su misiva, Obama recordó a los escépticos que la guerra en Afghanistán está destinada a combatir “a los extremistas que nos atacaron”.


Como cada año, las autoridades organizaron una ceremonia en el lugar del sur de Manhattan donde se levantaban las torres gemelas de más de 100 pisos del World Trade Center.

Una campanada, seguida de un minuto de silencio, conmemoró los instantes sucesivos en que el primer avión impactó la primer torre, el choque del segundo avión, el derrumbe de la primera torre y el de la segunda.

Por la noche, se encenderán 88 luces de búsqueda en dos calles del sur de Manhattan en homenaje a las operaciones de rescate realizadas tras los atentados.

“Han pasado ocho años, pero hay algunos días en que todo parece haber sucedido ayer”, dijo en la ceremonia Grace Alvin, viuda de una de las víctimas de los ataques, con lágrimas en los ojos y la voz quebrada.

Más allá del ritual, que se ha vuelto casi invariable, la reconstrucción de los rascacielos en la capital mundial de las finanzas sigue a nivel de la calzada y la crisis de 2008 no ayudó a acelerar la obra.

Año tras año, las autoridades de Nueva York prometen reconstruir la “Zona Cero” según un proyecto que en su versión más ambiciosa incluía cinco rascacielos, un memorial y una terminal de transporte ferroviario.

Sin embargo, hasta el momento, las estructuras visibles son escasas. Según una encuesta divulgada la semana pasada por la Universidad Quinnipiac de Nueva York, 2 de cada 3 neoyorquinos piensan que ni siquiera el memorial estará listo para el décimo aniversario previsto en 2011.