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ABU DHABI / AFP

El presidente estadounidense, George W. Bush, reafirmó el domingo el compromiso de Estados Unidos de garantizar la seguridad en el Golfo frente a Irán, al que calificó de “amenaza” para el mundo, y se dirigió directamente a los iraníes para decirles que tienen derecho a la democracia.

Bush también hizo un llamado a los dirigentes árabes para que apoyen sus esfuerzos en vistas a un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos este año, y también para la estabilización de Irak y la defensa de la democracia en Líbano.

En el quinto día de su gira, Bush enumeró sus objeciones contra Irán y manifestó su voluntad de actuar “antes de que sea demasiado tarde”.

“Irán es hoy día el principal Estado (que) patrocina el terrorismo en el mundo”, financia a extremistas, entrega armas a los talibanes en Afganistán y a los extremistas chiítas en Irak, apoya a las organizaciones “terroristas” palestinas Hamas y la Yihad islámica y “torpedea las esperanzas de paz en Líbano armando y ayudando al grupo terrorista Hezbolá”, acusó Bush.

Irán “intimida a sus vecinos con sus actividades balísticas y su retórica beligerante”; también “desafía a las Naciones Unidas y desestabiliza la región” con su programa nuclear, según Bush. “Las actuaciones de Irán amenazan la seguridad de todos los países” del mundo, insistió.

Por ello, “Estados Unidos refuerza su antiguo compromiso en materia de seguridad ante sus amigos en el Golfo y junta a sus amigos en el mundo para enfrentar ese peligro, antes de que sea demasiado tarde”, sostuvo Bush.

Uno de los principales objetivos de la gira de Bush --que en el Golfo ya incluyó a Kuwait, Bahrein y Emiratos, y que el lunes lo llevará a Arabia Saudita-- es tranquilizar a los regímenes árabes sunitas, aliados de Washington, sobre la determinación estadounidense de seguir protegiéndolos ante Irán.


Intento vano, dice ministro de Irán
“Bush intenta en vano deteriorar las relaciones de Irán con los países de la región”, y su gira es un “fracaso”, respondió este domingo el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Manuchehr Mottaki, ante la televisión Al Yazira.

En Arabia Saudita, un importante aliado, Bush afirmará, al igual que en las demás etapas de su gira, la necesidad de “dirigir un mensaje firme y claro a Irán”, según un alto responsable de la Administración, el cual pidió el anonimato.

Aunque el presidente estadounidense se valdrá también de su relación personal con el rey Abdalá para alentarlo a apoyar a los moderados de la región, tanto en Líbano como en los territorios palestinos, según el mismo responsable.

El otro objetivo de la gira de Bush, que comenzó el miércoles en Israel y en los territorios palestinos, era impulsar un acuerdo entre israelíes y palestinos y recabar el apoyo de los países árabes.

“Les pedimos que se sumen a nosotros, aportando los recursos necesarios para ayudar a los palestinos a construir las instituciones de una sociedad libre”, dijo Bush, que aspira a la firma de un acuerdo de paz antes del fin de su mandato, en enero de 2009.

En principio, Bush emplazará al rey Abdalá a utilizar su fortuna y su influencia diplomática para ayudar a los palestinos en las negociaciones de paz con Israel, y se espera que ambos dirigentes hablen durante dos días de contratos de armas y de la lucha contra el terrorismo. La Administración Bush considera que su aliado saudita puede “hacer más” al respecto.