AFP
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El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirtió ayer viernes que no permitirá que un “levantamiento” de los indígenas derive en violencia y que tampoco dialogará con ese sector, que convocó para este domingo una protesta nacional contra el gobierno.

“Mientras haya levantamiento jamás los voy a recibir”, expresó el mandatario en la provincia de Morona Santiago (sureste) durante un recorrido que desde el jueves realiza por la Amazonía para, según la prensa, “desactivar” las primeras manifestaciones de rechazo que enfrentará por parte de los nativos.

Correa aseguró que no se permitirán acciones violentas durante las movilizaciones y cierre de vías previstas por los aborígenes, que protestarán en defensa de los recursos naturales.

Correa dijo que los dirigentes de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie) “están engañando a los campesinos, a los indígenas para decir: levantémonos el día domingo porque se va a privatizar el agua”.

El presidente de la Conaie, Marlon Santi, expresó por su parte que tras fallidos intentos por conversar con el gobierno, esa organización aún mantiene las puertas abiertas, aunque enfatizó que “sólo dialogaremos con el presidente de la República”.

Declaró que las comunidades se movilizarán en todo el país por tiempo indefinido para exigir “la derogatoria de la ley minera y contra la explotación petrolera en nuestros territorios ancestrales”.

Quiere “regular” el agua
La Conaie, la principal organización de indígenas y ex aliada de Correa, se opone a un proyecto de ley para regular el manejo del agua que promueve el Ejecutivo, al considerar que terminará de privatizar ese recurso.

“Nos levantamos por (...) la defensa de los sistemas de riego comunitarios y la no privatización del agua por parte de las transnacionales. El proyecto de ley del gobierno pretende favorecer a las elites y a los grupos de poder”, manifestó Santi.

Correa remarcó que los dirigentes indígenas “están queriendo hacer creer a la población que el proyecto de ley de agua es privatizador cuando en la Constitución se prohíbe privatizar el agua”.

Indicó que su Administración ha dialogado con todos los sectores aborígenes y que la Conaie “no ha querido” asistir. “Me voy a reunir con todas las organizaciones, menos con aquellas que hagan medidas de hecho. Con nosotros por el diálogo todo, por la fuerza nada”, añadió.

Los indígenas, que en 1990 realizaron un histórico levantamiento hasta lograr el reconocimiento de sus territorios por parte del ex presidente Rodrigo Borja (1988-1992), planean realizar marchas de protesta y cerrar carreteras desde el domingo.

“No tienen ningún derecho a detener ningún servicio público ni carreteras. Pienso que debemos acostumbrarnos a protestar verbalmente, con energía, pero con respeto a los derechos de los demás”, dijo a su vez el vicepresidente ecuatoriano, Lenín Moreno.

Alrededor de un 30% de la población ecuatoriana (de 14.1 millones) es indígena. La Conaie participó en los derrocamientos de los entonces mandatarios Abdalá Bucaram (febrero de 1997) y Jamil Mahuad (enero de 2000) durante la década en
que Ecuador fue el país más inestable de la región.