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  • AFP

Irán disparó hoy dos misiles de corto alcance durante unas maniobras militares que parecen una demostración de fuerza, en un contexto de tensión con Occidente desde el anuncio de la construcción de una segunda planta enriquecedora de uranio iraní.

La televisión iraní manifestó que fueron tres misiles "de corto alcance en el inicio de unas maniobras militares llamadas 'Gran profeta 4'", informó la televisión iraní en inglés Press-TV. Según la emisora, se trata de misiles Tondar, Fateh 110 y Zelzal. El misil Tondar tiene un alcance de 150 km, el Fateh puede llegar hasta 200 kilómetros y el Zelzal a una distancia de entre 100 y 400 km. La televisión mostró los lanzamientos efectuados en una zona semidesértica.

El comandante de la fuerza aérea de los Guardianes de la Revolución, Hosein Salami, precisó en Press-TV que esta noche (hora local iraní) realizarían disparos de misiles Shahab 1 y 2 (de mediano alcance). Asimismo, precisó que "mañana vamos a efectuar disparos de Shahab 3 de largo alcance", agregó precisando que ningún nuevo misil será disparado durante estas maniobras. Irán posee misiles Shahab-3, de un alcance de más o menos 2.000 km capaces de llegar hasta Israel. "Nuestros misiles no representan una amenaza para nuestros vecinos", afirmó.

Interrogado sobre las "recientes amenazas" israelíes, afirmó que "el régimen sionista (...) no es de estatura para que hablemos de sus amenazas". El 21 de septiembre, un responsable del gobierno israelí afirmó que no había dado "ninguna garantía" a Rusia de que no atacaría las instalaciones nucleares de Irán. Salami precisó que las fuerzas armadas habían probado diversos lanzamisiles.

Estos disparos se producen después de la reciente decisión del presidente estadounidense Barack Obama de renunciar al proyecto de escudo antimisiles en Europa del Este, elaborado durante el mandato de George W. Bush y oficialmente destinado a contrarrestar eventuales disparos de largo alcance provenientes de Irán.

Estos ejercicios no tienen nada de extraordinario pero se producen dentro de un contexto de tensión con Occidente en torno al controvertido programa nuclear de la República Islámica, después de que ésta revelara la construcción de una segunda planta de enriquecimiento de uranio. Irán efectúa regularmente maniobras en las aguas estratégicas del Golfo - sobre todo con tiros de misiles de largo y mediano alcance - y da cuenta de avances en el terreno defensivo y en particular en el programa balístico.

Las potencias occidentales acusan a Irán de querer dotarse del arma atómica bajo el pretexto de un programa nuclear civil, lo que Teherán desmiente.

Al parecer, el jefe de la Organización Iraní de la Energía Atómica (OIEA) Ali Akbar Salehi, quiso calmar las inquietudes occidentales, desmintiendo en la televisión que la segunda planta de enriquecimiento de uranio situada a unos cien kilómetros de Teherán tenga un carácter "militar". "La nueva planta estará bajo la supervisión de la Agencia internacional de la energía atómica (AIEA)" y el enriquecimiento del uranio en dicha instalación será "de un 5% como máximo", es decir un porcentaje insuficiente para producir armas, agregó.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton se felicitó de esta decisión. No obstante, los occidentales instaron a Irán a aclarar sus actividades nucleares durante la reunión con el grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, Francia, Gran Bretaña y Alemania) el 1 de octubre en Ginebra, bajo la amenaza de nuevas sanciones.

Por otra parte, Israel y Estados Unidos no excluyeron la opción militar frente al riesgo que podría significar un Irán dotado del arma atómica.