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  • AFP

El régimen de facto de Honduras cerró hoy dos medios de comunicación tras decretar la restricción de libertades públicas, al tiempo que el derrocado presidente Manuel Zelaya pidió a la comunidad internacional actuar de inmediato para evitar un magnicidio.

Al cumplirse hoy tres meses del golpe de Estado del 28 de junio, que sacó a Zelaya del poder, cientos de zelayistas se concentraban en el sector este de Tegucigalpa esperando marchar hacia el centro, pero la manifestación fue impedida por las autoridades de facto. Los dirigentes de la Resistencia Nacional contra el Golpe de Estado han insistido en que su lucha tiene un carácter totalmente pacífico y que en esa línea se mantendrán hasta lograr el retorno del orden constitucional al país.

Anoche, el gobierno divulgó un decreto que restringe las libertades públicas de locomoción, expresión del pensamiento y reunión pública, el cual también autoriza a la Policía a efectuar detenciones sin orden judicial previa.

Tras el decreto, esta madrugada efectivos militares y policías allanaron los locales de la radioemisora Globo y del canal 36 de televisión y los sacaron del aire. Ambos medios eran los únicos dos de cobertura nacional que mantenían una línea de clara oposición al régimen de facto encabezado por Roberto Micheletti.

El presidente Zelaya, quien el lunes de la semana anterior regresó de incógnito al país y se refugió en la embajada de Brasil, hizo un llamado a la comunidad internacional a "actuar inmediatamente" para evitar un magnicidio y un recrudecimiento de la represión contra el pueblo.

El gobernante permanece recluido junto a su esposa y unos 60 seguidores en el local de la sede diplomática, que está sitiada por centenares de efectivos militares y policías. "Han silenciado las únicas voces que tenía el pueblo hondureño, están matando nuestro espíritu de forma cruel e inhumana", agregó Zelaya tras la clausura de ambos medios de comunicación.