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Familias de secuestrados de las FARC esperaban ansiosas el lunes la llegada a Colombia de la ex rehén Consuelo González, que llevó consigo pruebas de fe de vida de ocho secuestrados, un día después del emotivo encuentro entre Clara Rojas y su hijo Emmanuel.

González, de 57 años, y que pasó seis años y cuatro meses cautiva en las selvas colombianas, retornó al mediodía de ayer lunes (17H00 GMT) a Bogotá, procedente de Caracas, adonde llegó el jueves tras ser liberada, junto a Rojas, por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).

La ex rehén fue recibida por el alto Comisionado de Paz del gobierno, Luis Carlos Restrepo, y por el alcalde de Bogotá, Samuel Moreno. González se reuniría después con familiares de ocho políticos, militares y policías, con los que compartió cautiverio y de quienes entregará pruebas de fe de vida.

La llegada de González se da un día después de un emotivo encuentro entre la otra rehén liberada, Clara Rojas, de 44 años, y su hijo Emmanuel, de tres años y medio, nacido durante su cautiverio de casi seis años tras haber sido separada de él a los ocho meses del parto.

Rojas se reencontró la tarde del domingo con su hijo, y en la noche recibió su custodia de manos del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF, estatal), que distribuyó fotografías y un video del encuentro con el menor nacido el 16 de abril de 2004, fruto de una relación consentida con uno de sus captores.

Mientras se revelaban detalles de la cita, la Armada Nacional (Marina de Guerra) anunció el secuestro de seis turistas colombianos por parte de las FARC en la localidad de Nuquí, departamento de Chocó (oeste).

Según un comunicado, los excursionistas fueron retenidos cuando se hallaban en un sitio conocido como Morromico, adonde habían llegado en lancha junto con otros 13 turistas colombianos desde el Golfo de Tribugá.

En una de las fotos distribuidas por el ICBF, Rojas aparece abrazando a Emmanuel, vestido de azul, y en otra se ve al pequeño que le entrega como regalo un álbum con sus trabajos manuales.

Según narró a la AFP Elvira Forero, Directora del ICBF, el encuentro entre Rojas y su hijo fue “muy emotivo”. “Estaban muy ansiosos. Tan pronto como el niño ingresó al lugar donde lo esperaba su madre y toda su familia, yo le dije: ‘Saluda a tu mamá’, y él de inmediato se dirigió a Clara y le dijo: ‘Mamá’”.

“Luego le preguntamos quién era su abuelita, y se dirigió a doña Clara González. Ella le dio un enorme abrazo y beso, y no pudo contener las lágrimas de la felicidad que la embargó”, añadió la funcionaria, tras revelar que la madre y el niño hicieron un intercambio de regalos.

Según Forero, la ex rehén le llevó a su niño juguetes de armar y unas láminas adhesivas, mientras que éste le obsequió un álbum con dibujos elaborados por él. “Estuvieron abrazados, hablaron por horas, ella le cantó rondas infantiles y rezó junto a él. El niño siempre estuvo muy alegre”, añadió.

Al término del encuentro entre Rojas y Emmanuel, que se hizo en un orfanato del noroeste de Bogotá, la ex candidata a la vicepresidencia colombiana grabó un mensaje en el que agradeció “a todos”, y señaló que iniciaría un descanso “de días, semanas o meses” para vivir momentos de intimidad con su hijo.

“Encontrarme con mi hijo ha sido la experiencia más maravillosa de mi vida. No hay palabras para expresar lo que siento. Me siento la mujer más feliz y orgullosa del mundo. Quisiera pedirles ahora poder estar tranquilos, queremos descansar. Estamos sintonizados de corazón, y ya les seguiré contando”, dijo.

Mientras, en las afueras del hogar, unos 200 vecinos rodeados de fuertes medidas de seguridad saludaron con vítores, banderas de Colombia e improvisadas pancartas, a la ex rehén.

Los rebeldes separaron a Emmanuel de su madre con el argumento de ponerlo a salvo de las operaciones militares.