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  • AFP y elnuevodiario.com.ni

Una multitud despidió a la cantante argentina Mercedes 'La Negra' Sosa, una de las voces preciosas de la música contemporánea y apasionada defensora de los derechos humanos, que murió a las 5:15 de esta madrugada, a los 74 años, en su lecho de enferma, informó la familia.

La artista, símbolo del canto latinoamericano, recibió honores reservados para las más altas personalidades del país sudamericano con un velatorio en el Congreso, donde miles de admiradores desfilaron para rendirle tributo. Hombres y mujeres del pueblo, muchos con una flor en la mano y los ojos vidriosos por las lágrimas, se encolumnaron desde las primeras horas de la tarde en las afueras del Congreso esperando su ingreso. De igual manera, muchos seguidores de todo el mundo han dejado mensajes en www.mercedessosa.com.ar, el sitio oficial de la argentina.

"Es el símbolo de la lucha de los pueblos no sólo en Argentina, sino también en el mundo", mencionó Carlos, uno de sus admiradores, mientras esperaba en una larga hilera para ingresar al Congreso.

Artistas y mandatarios lamentan la pérdida de una gran voz
La pena por su desaparición trascendió las fronteras y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, aseguró que "se fue físicamente pero se queda con nosotros. Mercedes, te amamos (...) Te llevaremos siempre en el corazón". "Fue la voz más grande y tuvo el más grande corazón para el que sufre", dijo por su parte la cantante colombiana Shakira, quien grabó e interpretó canciones a dúo con Sosa.

El ministro de Culturas de Bolivia, Pablo Groux, aseguró que había muerto "una voz que estaba al lado de los movimientos sociales, al lado de los pobres". La presidenta chilena, Michelle Bachelet, también manifestó su admiración por la cantante, a igual que los músicos brasileños con quienes había trabajado y que consideraron que había muerto "una amiga".

Sosa fue heredera y símbolo de un movimiento de música folklórica con fuerte compromiso político que tuvo su faro iluminador en el célebre cantautor Atahualpa Yupanqui, fallecido en París en 1992. "Mercedes recibió el (premio) Gardel de Oro y, si hubiesen sido distintos los tiempos, a la inversa, a (Carlos) Gardel le hubieran entregado el Mercedes Sosa de Oro", manifestó el músico Jaime Torres, intérprete de 'charango' (instrumento folklórico típico), quien la acompañó en los escenarios.

Entre las estrellas internacionales que compartieron escenario con la artista figuran Luciano Pavarotti, Sting, Lucio Dalla, Nana Mouskouri, Tania Libertad, Joan Baez, Andrea Bocelli, Silvio Rodríguez, Alfredo Kraus, Pablo Milanés, Milton Nascimento, Caetano Veloso, Chico Buarque, Gal Costa, Konstantin Wecker, Luz Casal, Ismael Serrano y Shakira.

Los restos de Sosa serán cremados mañana y las cenizas esparcidas en forma repartida en la natal ciudad de Tucumán (norte), su adoptiva Mendoza (oeste) y Buenos Aires, informó la familia. Hospitalizada el 18 de septiembre con un grave cuadro de disfunciones orgánicas, falleció en la madrugada del domingo, indicó el sanatorio donde estaba internada.

Sosa pidió por la paz en Medio Oriente
Entre los hitos de su carrera figura haber cantado en la Capilla Sixtina del Vaticano (diciembre de 1994), en un colmado Carnegie Hall en Nueva York (febrero de 2002) y en el Coliseo de Roma (mayo de 2002) para pedir por la paz en Medio Oriente junto a Ray Charles, entre otros. "Fue la voz de los que no tenían voz en la época de la dictadura (1976-1983) y llevó la angustia por los derechos humanos en Argentina a todo el mundo", declaró el músico Víctor Heredia, cantante y compositor de algunos temas que Sosa hizo famosos como "Razón de Vivir".

El roquero Charly García, recién recuperado de otro grave cuadro de salud, había afirmado horas antes que "ella (Sosa) fue en su momento la mejor voz argentina. Es casi una estrella de rock". En su apasionada búsqueda artística, Sosa incursionó en el rock and roll argentino, junto con populares músicos y compositores como García, Fito Páez y León Gieco.

Sosa había lanzado recientemente el álbum doble "Cantora", compartido con figuras como Joan Manuel Serrat, Luis Alberto Spinetta, Caetano Veloso, Shakira, Gustavo Cerati, Charly García, Calle 13 y Joaquín Sabina.

La artista fue una de las mayores difusoras de la obra de la cantante y compositora chilena Violeta Parra y convirtió "Gracias a la vida" en su tema emblemático. "Nací en Tucumán y vivo en Buenos Aires. Soy cantante. Soy viuda. Tengo un hijo, Fabián Ernesto, y dos nietas. Conduzco un Audi chiquito. He estado muy enferma y me he reencontrado con Dios. Soy progresista. Soy embajadora de Unicef", se autodefinió Sosa en una entrevista en el 2000.

Luto en el ambiente artístico nicaragüense
Intelectuales y cantautores nicaragüenses también lamentaron  el fallecimiento de Mercedes Sosa. Carlos Mejía Godoy, quien conoció personalmente a Sosa en 1980 en el Festival de la Humanidad en Paris, comentó que el impacto sobre la desaparición de la cantante "no me llega ahorita, sino desde hace varios días que ella estaba de gravedad".

El autor de temas musicales que trascendieron las fronteras como "Quincho barrilete" manifestó que en pláticas que había sostenido con familiares de la cantante "sentíamos que había una onda de pesimismo y se supone que estábamos anímicamente preparados" para del desenlace. Godoy precisó que la muerte de Sosa necesariamente ocupó un espacio esta mañana cuando participaba en un cumpleaños del ex diputado Heriberto Gadea Mantilla, padre de la cantautora nicaragüense Norma Elena Gadea, quien alternó con Sosa hace dos años, cuando la artista considerada como un símbolo del canto latinoamericano actuó en Managua, informó Mejía Godoy.

El escritor y ex presidente de la Corte Suprema de Justicia nicaragüense, Alejandro Serrano Caldera, aseguró que Sosa llenó toda una época sobre la vida de América Latina con sus cantos de protesta enraizados en lo más profundo de la identidad latinoamericana. Serrano Caldera fue embajador de Nicaragua en Francia durante la década de ochenta, donde tuvo la oportunidad de conocer a la artista argentina en Paris, cuando ofreció un recital en 1980.

Para el maestro Jorge Isaac Carballo la muerte de 'La Negra' es la pérdida irreparable de una artista que es admirada en toda América y el mundo.

La cantante argentina era considera en este país como la voz más importante de la canción latinoamericana en las últimas décadas y una intérprete magistral. Sosa se presentó en varias oportunidades en el Teatro Nacional Rubén Darío, donde ofreció memorables conciertos. Para el cantautor Otto de la Rocha, la argentina es un patrimonio de la región, una mujer con un gran corazón, que deja un legado musical para la humanidad.