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El FMI condicionó hoy la reanudación de sus programas con Honduras a la estabilización de la situación política en el país, tras recibir un pedido del gobierno depuesto para que respalde la recuperación económica tan pronto se restituya "la normalidad democrática". "El Fondo considerará el pedido de Honduras cuando se estabilice la situación política en el país", declaró un portavoz de la institución, bajo condición de anonimato, después que una delegación del gobierno depuesto del presidente Manuel Zelaya se reuniera con altos directivos del FMI.

El exiliado gobernador del Banco Central, Edwin Araque, y la ministra de Finanzas de Zelaya, Rebeca Santos, radicada actualmente en México, representan oficialmente a Honduras en la reunión anual del FMI en Estambul, al ser el único gobierno reconocido por el Fondo y la comunidad internacional. "Tan pronto como se resuelva el conflicto político también se requerirá un esfuerzo enorme. Eso es parte de la sensibilización que nosotros hemos hecho con los organismos internacionales", explicó la ministra a la prensa, tras entrevistarse con el director general adjunto del Fondo, el brasileño Murilo Portugal, y su director para América Latina, Nicolás Eyzaguirre.

"Hasta antes del golpe, el principal desafío que tenía el país era hacerle frente a los efectos de la crisis económica global que ya estaba afectando a nuestras economías", recordó Santos, antes de asegurar que la situación empeoró desde que Zelaya fue expulsado por la fuerza del país el 28 de junio. "Hemos podido constatar que tres meses después del golpe, los efectos negativos sobre la economía hondureña son el doble o el triple de lo que hubiéramos sufrido sin la interrupción de la vida democrática en el país" añadió.

Según Araque, que reside en la actualidad en Estados Unidos, el PIB sufrirá una severa caída del 3% este año, cuando su gobierno pronosticaba un crecimiento del 1%. Desde el golpe, "lo que más ha impactado es la incertidumbre y la desconfianza", afirmó, en alusión a la caída de inversiones extranjeras. En este contexto, los representantes del gobierno de Zelaya llamaron al FMI a ayudar a Honduras tan pronto se restituya "la normalidad democrática", o sea cuando el presidente depuesto vuelva al poder.

De acuerdo a Araque, los directivos del FMI indicaron "esperar la restitución de la normalidad democrática para iniciar el proceso de enviar un equipo" que evalúe la situación de la economía y las necesidades de Honduras. Consultado sobre si su delegación logró un compromiso del FMI de respaldar a Honduras cuando vuelva la normalidad demócratica, el gobernador contestó: "Sí, desde luego".

El anuncio del FMI se produjo al iniciarse una semana crucial para zanjar la crisis en Honduras, donde el depuesto presidente y el gobierno de facto tratarán esta semana de sortear difíciles obstáculos en una mesa de negociación bajo verificación de la OEA.